Hallan restos de la primera iglesia de Algemesí edificada tras la Reconquista en el siglo XIII Bajo la basílica de San Jaime, en unos trabajos por especialistas de la UPV

CARLOS ALBIACH | 2-11-2017

Los restos han sido encontrados en la capilla de la Comunión de San Jaime. (FOTO: J.F.)

Restos de la primera iglesia de Algemesí. Esta es la sorpresa con la que se han encontrado los técnicos en arqueología en su tarea de diagnosticar el origen de las patologías de la capilla de la Comunión de la basílica San Jaime, dentro de los trabajos desarrollados desde la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Se trata con casi toda certeza, como apunta el director de los trabajos arqueológicos, José Ferrandis, de una iglesia construida en tiempos inmediatamente posteriores a la conquista cristiana llevada a cabo por Jaime I, es decir, del siglo XIII. Aunque el estudio está en estado incipiente “todo parece indicar que es la primera iglesia que se construyó en Algemesí tras la Reconquista”, destaca. En ese sentido, apunta que el primer documento que atestigua la existencia de una parroquia en la localidad data de 1278, por lo que concordaría con las hipótesis que manejan los investigadores.

Como expone Ferrandis sería un hecho similar al de muchas iglesias de la ciudad de Valencia, que derribaron las construcciones realizadas rápidamente tras la Reconquista y construyeron otras de más valor artístico en el mismo lugar, una vez se alcanza el siglo XV.

Los hallazgos fueron casuales, puesto que se encontraron en unos sondeos que se realizaron dentro del estudio que les encargaron desde el ayuntamiento del municipio para ver cuáles eran las causas de algunas patologías como grietas y humedades de la capilla de la Comunión, del siglo XV, con el objetivo de valorar hacer un posterior proyecto de restauración. Dentro de esos sondeos también se han encontrado tres criptas sepulcrales. Dos de ellas bastantes grandes bajo la capilla y otra anexa a ella.

A partir de ahora el deseo de los arqueólogos es desarrollar por un lado el estudio que habían comenzado y por otro una investigación sobre los restos encontrados que confirmen las hipótesis que manejan.

Estos hallazgos fueron presentados en un acto la parroquia el pasado 21 de octubre por Ferrandis y por Joaquina García, técnico del área que está realizando la tesis doctoral sobre esta iglesia parroquial de Algemesí.

Arquitectura del templo
El actual templo fue construido entre 1550 y 1582, puesto que la antigua iglesia es lo que desde 1720 es la capilla de la comunión, que está dedicada a la Virgen de la Salud, patrona de la localidad. El edificio, de planta basilical y estilo renacentista, mide 38 metros de largo por 13.70. La nave central tiene 20 metros contando las capillas laterales y 18 de metros de alto.

Entre todo el rico patrimonio de esta basílica destaca el retablo del altar mayor, que fue concebido por el pintor Francisco Ribalta entre 1603 y 1610 en el que hace referencia a la vida del apóstol Santiago. El retablo sufrió graves daños en la Guerra Civil y tras ella fue recuperado parcialmente.

La capilla de la Comunión tiene un estilo churrigueresco de gran belleza y mide 25 metros de longitud y 12 de alto, así como 9,5 metros de ancho. Dispone de siete altares laterales y cinco arcos.
El templo fue declarado en 1986 como basílica menor por el papa Juan Pablo II.

Vida parroquial
Con estos hallazgos se vuelve la vista a los orígenes de la ciudad de Algemesí y sobre todo a su templo parroquial, que hoy cuenta con su propia vida parroquial que reúne a diferentes grupos. Además de las catequesis preparatorias a los sacramentos, tiene grupos de Acción Católica, Vida Ascendente y grupos de matrimonios. Asimismo, cuenta con el Movimiento Juvenil Sant Jaume, que aúna a un gran número de jóvenes, y diferentes proyectos caritativos que se organizan desde Cáritas parroquial.
La parroquia es el epicentro de las fiestas dedicadas a la Virgen de la Salud, declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco en 2013. La fiestas, que se celebran el 7 y 8 de septiembre, es conocida, sobre todo, por sus particulares danzas como las torres de las ‘muixerangas’.
La parroquia también recuerda cada 6 de noviembre a la beata Josefa Naval, fundadora de las Misioneras de la Divina Providencia.