Inolvidable visita de la imagen de la Virgen a Benigembla, Murla y Castell de Castells Los vecinos de los pueblos alicantinos reciben con las calles adornadas y emocionados a la Mare de Déu

C.A. / M.GUALLART | 26-07-2017

La Virgen visitó Castell de Castells con motivo del 75 aniversario de la imagen de santa Ana, su patrona. (Foto: M.GUALLART)

Los vecinos de Benigembla, Murla y Castell de Castells vivieron el pasado fin de semana un acontecimiento “inolvidable”, en palabras del párroco de estas tres localidades alicantinas, Arturo Monllor. Y es que han recibido la visita de la imagen procesional de la Virgen de los Desamparados, visita para la que los vecinos han engalanado sus calles y preparado con mucho cariño y entusiasmo los diferentes actos.

El jueves 20 la imagen de la Mare de Déu llegaba tras haber recorrido toda la costa a la Vall de Pop. Concretamente lo hacía a Murla, donde los vecinos la esperaban a la entrada del pueblo y desde donde dio comienzo una procesión por sus calles. El viernes 21 por la tarde la Virgen visitó el cementerio, donde se rezó un responso por los difuntos de las tres localidades que iba a visitar.

Ese mismo día la imagen de la Virgen llegó a Murla. Tras una carretera llena de curvas el ‘maremóvil’ se paró en la cruz de término de la localidad. En la plaza de la iglesia tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la visita: la misa de campaña presidida por el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, quien recordó a los feligreses que llenaban la plaza, que “Jesucristo en medio del sufrimiento, en la cruz, nos dio lo más grande que tenía, a su madre”. “Todo un misterio de amor”, añadió.

Un momento especial fue cuando en la procesión, celebrada ya el sábado, la imagen de la Virgen paró ante las casas de los enfermos y frente a una escultura de Fray Pedro Vives, natural de Murla y autor del ‘Catecismo breve de la Doctrina Cristiana’.

El sábado por la tarde llegó a Castell de Castell, donde como explica el párroco, “los vecinos decoraron con esmero las calles”. Allí se produjo el emotivo encuentro entre la imagen de la Virgen y la de santa Ana, patrona de la localidad, y de la que este año se celebra el 75 aniversario. En este municipio el obispo auxiliar de Valencia Mons. Javier Salinas presidió la misa de campaña. En ella durante las ofrendas el Alcalde ofreció su bastón de mando. Asimismo, el coro parroquial estuvo dirigido por Miguel Ángel Pérez, sacristán de la Basílica y natural de esta localidad.

En la procesión, en la que los vecinos desde sus casas lanzaron pétalos de flores, la imagen se giró ante la ermita de la Divina Aurora.