La primera visita de la imagen de la Mare de Déu a Xaló acerca a muchos alejados de la Iglesia Vecinos de toda la comarca acuden también a venerar a la 'Peregrina' en su recorrido

CARLOS ALBIACH | 22-02-2018

La imagen de la Mare de Déu recorrió las calles del municipio, que lucían en su balcones tapices de la Virgen Pobre, su patrona. (FOTO: M.GUALLART)

La devoción a la Mare de Déu dels Desamparats llega a todos los rincones de la archidiócesis. Así se ha visto este fin de semana en la localidad alicantina de Xaló, donde acudió la imagen procesional de la Mare de Déu para unirse a la celebración del 65 aniversario de la coronación canónica de la Virgen Pobre, patrona de la población.

Tras 120 kilómetros de carretera la imagen peregrina llegó a la entrada del pueblo, concretamente a la explanada situada junto a la ermita de Santo Domingo, patrón del municipio. Allí fue recibida por gran parte de los vecinos de esta localidad de cerca de 2.600 habitantes. Desde esta localización los vecinos presentes la acompañaron hasta la parroquia La Natividad de Ntra. Sra., donde se celebró por la noche una vigilia de oración.

“Ha sido un fin de semana intenso en el que todos los vecinos lo han vivido con gran emoción y alegría”. Con estas palabras, el párroco, Antonio Pons, define todo lo vivido estos días. Asimismo, destaca que el gran regalo de la Virgen ha sido que “muchas personas que llevaban tiempo alejadas y sin ir a la parroquia con esta visita se han acercado, han participado en las celebraciones e incluso se han confesado”. Ejemplo de ello es que el sábado por l mañana la ‘Peregrina’ permaneció en el templo parroquial, donde como detalla el sacerdote, hubo un goteo incesante de fieles que se acercaban para ver de cerca a la Virgen, de tener un rato de oración en el que hacerle una petición de intercesión o una acción de gracias.
Uno de los momentos más intensos del fin de semana fue la procesión que recorrió las calles de este municipio del Vall de Pop. Un recorrido similar al que realiza su patrona, la Mare de Deú Pobra, en las fiestas que se celebran en su honor en octubre. De hecho, los grandes anfitriones fueron los mayorales de la fiestas y los feligreses encargados de su culto.

Para este recorrido los vecinos engalanaron sus balcones como en las mejores ocasiones. Fueron muchos los que salieron a la calle o los que desde las puertas de sus casas y balcones aclamaron a la Mare de Déu.

Ofrenda de alimentos
Otro de los momentos más emotivos fue la misa que se celebró en el interior del templo y que fue presidida por el vicario episcopal de la zona, Francisco Revert. A este celebración y a los diferentes actos también se unieron numerosos vecinos de poblaciones cercanas como Llíber, Parcent y Alcalalí.
Con motivo de la visita los feligreses y las diferentes entidades del pueblo realizaron una ofrenda de alimentos que se destinarán a las 40 familias que atiende Cáritas parroquial en el municipio. “Ha sido impresionantes ver como todas las asociaciones se han volcado y como el resultado ha sido una gran ofrenda”, señala el párroco.

Antes de partir a Valencia y debido a un cambio en la programación por las inclemencias meteorológicas la Virgen recorrió toda la localidad en el interior de su vehículo para llegar al cementerio, donde se rezó un responso por todos los difuntos.