Redacción | 2-10-2015
El público llenó la Catedral de Valencia. (Fotografía: Alberto Sáiz)El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, señaló el pasado viernes, en la vigilia de oración “por España y su unidad” que había convocado en la Catedral de Valencia, que Dios “quiere la unidad, es lo que le es grato, aunque nos empeñemos en obrar lo contrario, por razones que nada tienen que ver con el Evangelio”.
Durante su homilía, ante el templo lleno de fieles, el Cardenal señaló que la vigilia “no es un acto político” y ha añadió que “es un acto estrictamente de fe en Dios, acto profundamente cristiano, acto religioso de adoración a Dios, en quien confiamos plenamente y de quien esperamos la salvación, la luz y la sabiduría para saber hacer lo que es grato a sus ojos”.
En este sentido el purpurado señaló que lo que es grato a los ojos de Dios “siempre será el amor, no el odio; la unidad, jamás la división ni el enfrentamiento; la razón y la verdad”
Igualmente, durante su intervención, el arzobispo de Valencia añadió que el Señor está “junto a los que sufren, los pobres, los últimos, los que nadie tiene en cuenta en estas circunstancias, los que no tienen culpa alguna y van a soportar más que nadie las consecuencias de una división en la que se empeñan algunos ebrios de poder”.
En otro momento de la homilía, el Cardenal recordó que “los sufrimientos de los hombres son también de la Iglesia” y que “nada que sea verdaderamente humano es ajeno a Jesús”. A este respecto, también, el Arzobispo se preguntó “¿quién se atrevería a decir, sensatamente, que le es ajena a la Iglesia la situación delicada que atravesamos?”, “¿que no le importa?” o “¿que no debe meterse en estas cuestiones de la situación actual en nuestra patria?”.
“Por eso es preciso orar unos por otros, orar por España y la totalidad de sus pueblos y sus gentes y orar como la mayor prueba de caridad y cercanía nuestra, como lo mejor que podemos hacer por todos cuantos formamos este noble y gran pueblo de España gestado durante siglos en unidad verdadera”, precisó.
Concluida la misa tuvo lugar la adoración al Santísimo Sacramento que fue colocado sobre el altar mayor y, con los fieles puestos de rodillas, se fue rezando las distintas preces por España y su unidad.
Finalmente, al término de la celebración, el Cardenal insistió en que “aquí no defendemos ninguna opción concreta, la única opción que defendemos es el Evangelio, el Evangelio de la misericordia y de la reconciliación, el Evangelio de la unidad”.
Además, agradeció la presencia de fieles que llenaban la Catedral: “¡Qué respuesta tan espléndida habéis dado en sólo unos días! Ánimo y adelante, de verdad es muy consolador y muy esperanzador. Solamente Dios y su misericordia pueden ayudarnos!”
Con el Cardenal concelebraron el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Esteban Escudero; el vicario general, Vicente Fontestad; el deán de la Catedral, Emilio Aliaga; el Cabildo de la Seo y numerosos sacerdotes.
Las preces, que se leyeron pueden descargarse a través de la página web del Arzobispado, www.archivalencia.org, y han sido preparadas por el Arzobispado de Valencia para que parroquias y comunidades religiosas puedan introducirlas en las misas durante un mes.