El IDR es “un tiempo de gracia ante las crisis porque la Palabra que se comparte no es teoría; se encarna” Monseñor Osoro preside una celebración para iniciar la nueva etapa del Itinerario

E.M. | 10-05-2012
Los grupos del Itinerario Diocesano de Renovación (IDR) están comenzando durante estas semanas una nueva etapa, con el inicio de los temas formativos y de reflexión presentes en el segundo libro de este curso, titulado ‘El tiempo del cumplimiento’. Para ello, están organizando la celebración de una Palabra, tal como viene indicado en el citado manual (págs. 11 a 21), como arranque simbólico de esta nueva fase.

En una de esas celebraciones, la que desarrollaron los grupos del IDR del Palacio Arzobispal y la Vicaría de Evangelización, monseñor Carlos Osoro señaló que el Itinerario es “un tiempo de gracia y salvación ante las oscuridades y las crisis del momento actual, ya que la Palabra que se comparte en sus reuniones no son meras formulaciones teóricas para vivir, sino que esa Palabra se encarna, es Jesucristo: el nuestro es un Dios que se encarna”.

Durante su homilía, el arzobispo de Valencia invitó a los miembros del IDR de toda la diócesis a seguir adelante en esta acción evangelizadora impulsada por el propio prelado. También les exhortó a sentirse agradecidos por haber podido “conocer a Cristo” a través de su Iglesia y por poder compartir la experiencia de Él a través de iniciativas como el IDR.

Profesores hacen el IDR
Monseño Osoro relató que unas horas antes de la celebración de la Palabra había visitado la sede de la Universidad Católica de Valencia ‘San Vicente Mártir’ en Torrent y que allí se había encontrado con muchos profesores que están realizando el IDR y a quienes su participación en él “les está ayudando en su vida de fe”.

El titular de la archidiócesis valentina recordó también que Jesucristo es “una luz que nos ayuda a ver con claridad todos los contornos de nuestra vida, a encontrarle sentido, a comprender que somos hijos de Dios y hermanos entre nosotros”. 

La experiencia de Jesucristo -continuó- “nos hace también reconocer la dignidad que todos tenemos”. Y concluyó advirtiendo que para “saber acoger a Cristo muchas veces es necesario dejar de acoger otras cosas que no nos hacen precisamente felices, ni a nosotros ni a los de nuestro alrededor”. Al contrario, la vida de los santos demuestra que “hacían la vida más agradable a los demás, porque les aproximaban a Cristo”.

La celebración de la Palabra se llevó a cabo el miércoles 9 de mayo en la capilla del Palacio Arzobispal. Contó con la participación del vicario general de la archidiócesis y del vicario de Evangelización, Vicente Fontestad y Javier Llopis, respectivamente. E incluyó lecturas bíblicas, oraciones, preces y cantos.

En los temas que se abordan en las reuniones de los grupos, la nueva etapa del IDR que ahora comienza incide en el tiempo del cumplimiento de las promesas dentro de la Historia de la Salvación. Los participantes, por tanto, reflexionarán y compartirán su fe a la luz de las figuras de la Virgen María y de Jesús.