El papa Francisco reconoce las “virtudes heroicas” y declara “venerable” al sacerdote valenciano José Bau Burguet También firma el decreto de martirio del valenciano Rafael Lluch

josebau-int0El papa Francisco ha firmado este viernes el decreto por el que se reconocen “las virtudes heroicas” y por el que se le otorga también el título de “venerable” al sacerdote valenciano José Bau Burguet (Valencia 1867-1932).
La fase diocesana del proceso de beatificación de José Bau Burguet fue abierta en 1958 en Valencia y clausurada en 1965, según han indicado hoy a la agencia AVAN Ramón Fita, delegado episcopal para las Causas de los Santos en Valencia.
Desde entonces el proceso continúa en la Congregación Vaticana para las Causas de los Santos para que “llegado el caso José Bau Burguet pueda ser declarado beato y posteriormente santo”, ha añadido.
Por otro lado, el papa Francisco también ha firmado este viernes el decreto de martirio de la causa instruida por la diócesis de Valencia de los Siervos de Dios Vicente Queralt y 20 compañeros de la Familia Vicenciana, ha añadido.
En esta causa hay siete sacerdotes de la Congregación de la Misión, cinco sacerdotes de las diócesis de Barcelona, Girona y Cartagena, dos religiosas hijas de la Caridad y siete Laicos de la Asociación Hijos de María de la Medalla Milagrosa, entre los que se encuentra el valenciano Rafael Lluch Garin, que fueron asesinados por odio a la fe durante la Guerra Civil.
La fase diocesana del proceso de canonización de esta causa fue iniciada en Valencia en 2004 y clausurada un año más tarde. La firma de este decreto significa que los mártires ya pueden ser beatificados.
Rafael Lluch, de 19 años de edad, fue detenido en Picassent, donde su cuñado, que era farmacéutico, regentaba la botica. En 1936 anarquistas efectuaron una inspección en la farmacia y Rafael LLuch impidió que profanaran un cuadro de la Virgen María. Por ello, fue encarcelado y tres días más tarde fusilado en el término municipal de Silla.

José Bau Burguet
José Bau Burguet nació en 1867 en una alquería de la huerta de Valencia, e ingresó siendo joven en el Seminario de Valencia.
A los 21 años obtuvo, por oposición, una beca en el colegio de la Presentación y Santo Tomás de Villanueva, del que fue nombrado rector. Recibió la ordenación sacerdotal en el año 1891 y, seguidamente, desempeñó la coadjutoría de Segart y posteriormente la de Santa Mónica de Valencia.
Igualmente, fue nombrado párroco de Masarrojos y, después de ocho años de su labor en esta parroquia, fue nombrado nuevamente rector del Colegio de la Presentación y director de las Religiosas Operarias Doctrineras.
Asimismo, al establecerse el año 1911 en la diócesis de Valencia la Unión Apostólica, fue elegido por unanimidad su primer director, cargo que desempeñó hasta 1932.
En febrero de 1925 tomó posesión de la parroquia de San Sebastián de Valencia, que regentó hasta octubre de 1929. Murió “con fama de santidad” el 22 de noviembre de 1932.
El 1 mayo de 1955 sus restos fueron trasladados desde el cementerio a la parroquia de Masarrojos, donde fue inhumado en la capilla de la Purísima.