Las reliquias de la Pasión de Cristo Vestigios del paso de Jesucristo por la tierra y recuerdos de su pasión y su muerte

EVA ALCAYDE | 17-04-2019
La catedral de Valencia conserva diversas reliquias relacionadas con la pasión de Cristo. Son, entre otras, dos espinas de su corona, dos fragmentos grandes de su cruz, un tozo de su túnica, un fragmento de la esponja con la que le dieron de beber vinagre o la misma copa de bendición que utilizó durante la Última Cena. Algunas de ellas pueden contemplarse en el Museo de la Catedral. Otras, como el Santo Cáliz -la reliquia más preciada- o el Lignum Crucis, están expuestas para su veneración en una capilla propia. Estas reliquias son vestigios del paso de Jesucristo por la tierra y recuerdos de su pasión y su muerte. Para el canónigo de la catedral de Valencia Jaime Sancho, aunque de algunas no se puede certificar su autenticidad al cien por cien, sí se puede decir que son reliquias históricas y veneradas durante siglos. “Muestran la realidad de Cristo, que fue una persona real, histórica y las reliquias son sus huellas”, explica Sancho que defiende el importante valor histórico de estas reliquias para Valencia.

Santo Cáliz de la Última Cena
Capilla del Santo Cáliz – Catedral de Valencia

El Santo Cáliz de la Cena que se custodia en la catedral de Valencia es una obra notable, tanto desde el punto de vista religioso como arqueológico. En realidad, la reliquia es la parte superior, que es una taza de ágata finamente pulida, que muestra vetas de colores cálidos cuando refracta la luz. Es una ‘copa alejandrina’ que los arqueólogos consideran de origen oriental y de los años 100 al 50 antes de Cristo. Ésta es la conclusión del estudio efectuado por el profesor Antonio Beltrán y publicado en 1960 (“El Santo Cáliz de la catedral de Valencia”), nunca refutado, y que está en la base del creciente respeto y conocimiento del Santo Cáliz.

PARTES
El Santo Cáliz está formado por tres partes distintas entre sí y correspondientes a otras tantas épocas: La copa superior, el pie, formado por un vaso ovalado e invertido y la vara con su nudo, de oro, que sirve como elemento de unión de las partes anteriores.
Según los estudios del profesor Beltrán, la copa superior y el pie gozaron de autonomía y en un momento determinado fueron unidas entre sí por el nudo. Mucho más posteriores que la copa superior, son las asas y el pie de oro finamente grabado, que encierra una copa o “naveta” de alabastro, de arte islámico, diferente a la copa; todo ello, lo mismo que las joyas que adornan la base son de época medieval. Las dimensiones son modestas: 17 cm. de altura, 9 cm. de anchura de la copa y 14,5 x 9,7 cm. que tiene la base elíptica.

Tanto por los datos arqueológicos, como por el testimonio de la tradición y los documentos que se poseen, es completamente verosímil que la reliquia del Santo Cáliz de Valencia sea la que Jesús utilizó en la Última Cena.

Los estudios arqueológicos realizados en la reliquia nada dicen contra su autenticidad histórica. El meticuloso estudio del profesor Beltrán, y el más reciente efectuado por la doctora Ana Mafé, confirman que la copa se remonta a la época comprendida entre el siglo IV antes de J. C. y el I de nuestra Era, y que fue labrada en un taller oriental de Egipto, de Siria o de la propia Palestina.

Lignum Crucis
Capilla de San Pedro – Catedral de Valencia

Fragmento de la Cruz de Cristo.
Fue entregado por el papa Benedicto XIII al Rey Martín el Humano por los servicios prestados.
Está en un relicario de bronce y cristal y dada su importancia está expuesto para la veneración de los fieles en la capilla de San Pedro. Anteriormente esta reliquia estaba custodiada en un relicario de estilo gótico, pero en tiempos el patriarca san Juan de Ribera (ss. XVI-XVII) se sustituyó por un relicario en forma de cruz patriarcal.

Lignum Crucis de Constanza
Museo de la Catedral – Catedral de Valencia

Astilla de madera procedente de la Cruz de Jesús.
Esta reliquia la trajo a Valencia, procedente de Constantinopla, la emperatriz Constanza Hohenstaufen, cuyos restos mortales descansan en la iglesia de San Juan del Hospital. La reliquia perteneció a Pedro IV el Ceremonioso. Por su forma de cruz, pudo ser un pectoral que llevaría el patriarca de Constantinopla.
Fue cedido a la catedral de Valencia en 1326.
El relicario, en forma de torre gótica de 40 centímetros de altura, es del siglo XV y está realizado en plata sobredorada y cincelada. La cruz está ricamente decorada con piedras preciosas, perlas y pequeños esmaltes en sus extremos. El centro está ocupado por una teca cubierta de cristal, en cuyo interior se encuentra la reliquia. El valor de este Lignum Crucis es notable y con él se procede a la tradicional bendición del término municipal de Valencia, el día 3 de mayo, festividad de la Invención de la Santa Cruz.

Espina de san Luis
Museo de la Catedral – Catedral de Valencia

La catedral de Valencia conserva dos de las setenta y dos espinas de la corona de Cristo. La primera fue donada por el rey francés san Luis a su primo Jaime I y fue de las primeras reliquias en entrar en la catedral de Valencia. Durante un tiempo la reliquia estuvo en el primer relicario del siglo XIV y posteriormente se trasladó al segundo, del siglo XIX.

Espina de san Luis
(Relicario de Jaume Castelló)
Museo de la Catedral – Catedral de Valencia

La obra está formada por varias piezas. En la parte superior se encuentra el relicario propiamente dicho, decorado con perlas de imitación de piedras preciosas. En su interior se conserva la segunda espina que posee la catedral de Valencia, procedente de la corona de san Luis de Francia que se conserva en París.

Túnica
Capilla de las reliquias – Sacristía Mayor de la catedral de Valencia

Fragmento de la túnica de Cristo, que se conserva en la catedral de San Pedro de Tréveris, Trier, Alemania. Se trata de un retazo de 10 X 10 centímetros de tela negra de la túnica sin costuras a la que alude el Evangelio. Fue una donación de Alfonso V el Magnánimo. Esta reliquia se guardaba anteriormente en un relicario más rico, pero se perdió durante la Guerra de la Independencia. Actualmente se encuentra en un relicario más sencillo y de menor interés artístico, por lo que la pieza no se encuentra expuesta al público en la Museo de la Catedral, sino que está custodiada en la sacristía de la Catedral, en la capilla de las reliquias.

Esponja
Museo de la Catedral

Relicario de la esponja. Cristal de roca tallado. Plata sobredorada. SXIV
Reliquia perteneciente a los Reyes de Aragón. Se trata de una ampolla de cristal que contiene un fragmento de la esponja con la que, según la tradición, le dieron de beber vinagre a Jesús cuando estaba en la cruz.
Lo interesante es el cristal de roca tallado con una decoración vegetal. Se trata de una pieza muy rara que data de los siglos XI o XII probablemente procedente del califato de Egipto.

Moneda de Judas
Capilla de las reliquias – Sacristía Mayor de la catedral de Valencia

Moneda de Judas Iscariote.
Moneda muy antigua, que se corresponde con la época de Jesucristo. Reproduce la letra S del alfabeto hebrero por una cara y el rostro de un rey por la otra.
Existe un cuadro en la catedral de Valencia en el que aparecen representadas estas dos monedas, de la que solo se conserva una.