Razón y emoción, dos elementos fundamentales del quehacer diario de los educadores salesianos La filósofa valenciana Adela Cortina resalta la importancia de formar a los alumnos para la empleabilidad, pero, ante todo, "también para que sean buenos ciudadanos"

B.NAVA / P.MELGAR | 12-07-2019

Intervención de Adela Cortina en el congreso de salesianos.

Un alto en el camino, una recarga de las baterías, “una reflexión acerca de lo que hacemos y lo que transmitimos”. De esta manera definía el objetivo del I Congreso de Escuelas Salesianas ‘#Juntos Somos más’ Luis Miguel Notario, coordinador del evento que reunía a casi un millar de personas entre profesores, directivos y personal de administración y servicios, que atien­den diariamente a 14.000 alum­nos en los 15 colegios salesianos de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Zaragoza.

El congreso “ha sido una experiencia de profundidad y de convivencia para crear conciencia de lo que somos como institución educativa y del potencial que tenemos -explicaba Notario-. Nuestro gran objetivo es que todo alumno que pase por un colegio salesiano salga con la conciencia de haber concluido una etapa feliz de su vida en la que, sin apenas darse cuenta, se ha convertido en un ciudadano con criterio propio. Los grandes protagonistas de nuestro congreso son todos nuestros alumnos y alumnas”.

Por su parte, el superior de la Inspectoría María Auxiliadora, Ángel Asurmendi, señaló que “el secreto auténtico de una escuela está en las relaciones que se establecen en el centro educativo, entre los compañeros y con los profesores”.

En esta misma línea se manifestó Vicent Marzà, conseller d’Educació, agradeciendo los más de 150 años de esa idea que tuvo Don Bosco de crear espacios donde los niños y jóvenes pudieran ser felices, independientemente de su procedencia.

Educar en la ciudadanía
La filósofa valenciana Adela Cortina comenzó su alocución marco expresando que “los profesores son las razones para la esperanza”. A través de su ponencia, titulada ‘Educar en la ciudadanía, aprender a construir juntos’ quiso arrojar un destello de esperanza y afirmó que para construir una sociedad mejor hay que formar a los ciudadanos, a los jóvenes de hoy en día “pero no solo para la empleabilidad sino también para que sean buenos ciudadanos”.

Cortina, al hablar sobre la educación en los valores cívicos resaltó que “conviene trasladar el test del imperativo categórico desde los deberes a los derechos, y afirmar que «no puedo exigir como moral, como humano, un derecho que no esté dispuesta a exigir con igual fuerza para cualquier otro»”. Por lo tanto, “universalizar las libertades exige solidaridad, porque la desigualdad de las personas es innegable y sin ayuda mutua es imposible que todos gocen de libertad.

De igual manera la filósofa valenciana también quiso incidir en la falta de empatía de la sociedad y el rechazo a la pobre­za acuñando un término pro­pio: la aporobofia. “Aporofo­bia significa rechazo al po­bre, y la importancia de contar con ella consiste en reconocer la existencia de esa patología so­cial, porque existe el rechazo al pobre”.

De igual manera recordó en su intervención que “la acumulación de conocimientos no da la fe­licidad. Ésta se consigue buscando los elementos básicos que van a permitir a los niños ser fe­­lices, y dirigirse hacia el mode­lo de vida buena que elijan”. Propu­­so a los participantes “edu­car a los alumnos para que sean dueños de sus vidas y lleven adelante actividades “felicitan­tes”, formadles en la pru­dencia y en el arte de lo suficiente”.

Pasión por comunicar
En la segunda parte del congreso y con el foco puesto en las emociones, Javier Cebreiros, doctor en comunicación y graduado en Dirección de Empresas por la Universidad de Vigo, disertó en su ponencia acerca de la comunicación entre las personas basada en la autenticidad como elemento diferenciador. “Para ser mejor comunicador, hay que trabajar por ser mejor persona”. Esta idea la resaltó particularmente porque según dijo Cebreiros, en el ámbito comunicativo se ha hecho mucho hincapié en la importancia del lenguaje corporal o de algunas técnicas concretas, sin embargo, la mejora real se alcanza desarrollando más nuestras emociones, nuestra seguridad o nuestra persona, que el movimiento de nuestras manos. En cuanto a lo que aporta la comunicación a la educación, como buen apasionado del área educativa, afirmó que “la comunicación es la herramienta más potente que tenemos para cambiar nuestro mundo. Una sola conversación puede cambiar una vida, de ahí la necesidad de que sepamos usarla con responsabilidad y cariño”.

Motivación al educar
Punto fundamental en la educación es la motivación tanto para ejercer como educador como para despertar en los alumnos el interés por el aprendizaje resaltó Cebreiros. “La motivación no te la pueden dar fuera, se tiene que encontrar dentro”. De ahí que haya tantas diferencias entre aquellas personas que aman su profesión y las que no. Propuso dos deseos diferentes para motivar al profesorado: seleccionar educadores con vocación, y un sistema que después no les quite la motivación.

Terminó con un mensaje de ánimo y dijo valorar mucho la labor de los profesores: “Considero a los educadores verdaderos artistas porque conseguís que muchos igualmente disfruten, que lean, que aprendan y que trabajen”.

La jornada estuvo amenizada por el humor y la música ‘a capella’ del grupo B Vocal. También se proyectó ‘Bienvenidos’, el cortometraje del guionista y director Javier Fesser que muestra la llegada de Internet a una escuela perdida en el corazón de los Andes peruanos.