«Si falta la Eucaristía falta todo en la Iglesia» El Arzobispo, al término de la procesión del Corpus Christi, invita a “adorar a Dios todos los días del año”

REDACCIÓN | 28-06-2019

La Custodia del Corpus entre una lluvia de pétalos de rosa a su paso por la calle Avellanas. (FOTO: M.GUALLART)

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, apeló a “reconocer a Cristo vivo en los más necesitados, en los más pobres, porque es en la caridad donde se muestra la verdad de la fe de los cristianos”.

En la homilía durante la misa pontifical que presidió el domingo en la Catedral de Valencia, con motivo de la solemnidad del Corpus Christi, el cardenal insistió en que la caridad “brota del mismo misterio de la Eucaristía” y aseguró que “si falta la eucaristía falta todo en la Iglesia”.

De igual modo, invitó a los fieles de la diócesis a fomentar la adoración a Dios. “Caridad y adoración van indisolublemente unidas, sin adoración no hay futuro, no habrá la civilización del amor que tanto necesita nuestro mundo”, añadió.

Festa Grossa
En referencia a la celebración del Corpus Christi, el cardenal elogió cómo “Valencia ha sabido comprender históricamente la importancia de esta fiesta, la ‘festa grossa” y alentó a promover también una reflexión sobre “la forma de recibir hoy la eucaristía, porque ahí se trasluce también cómo se vive la fe”.

Por otra parte, durante la plegaria de los fieles, el titular de la diócesis de Valencia añadió a las peticiones una “por el sinodo diocesano ya convocado en Valencia y también por el próximo Sínodo de la Amazonía para que Dios actúe en ellos conforme a su voluntad”.
La misa fue concelebrada por el obispo auxiliar Esteban Escudero, el arzobispo emérito de Zaragoza, Manuel Ureña, y el obispo emérito de Lleida, Joan Piris, además del cabildo metropolitano de la Catedral.

Al término de la misma, en la que intervino la Coral Catedralicia, el cardenal ha impartido la solemne bendición papal con indulgencia plenaria.

Por otra parte, en el momento de la consagración, los Campaners de la Catedral realizaron un volteo extraordinario a mano de las campanas del Miguelete.

Procesión vespertina

Por la tarde, a las 19 horas comenzó la solemne procesión eucarística, que salió como es habitual desde la Puerta de los Apóstoles de la Seo y recorrió las calles del centro de Valencia.

En la procesión destacó la custodia de la Seo de Valencia, considerada la más grande del mundo, con 600 kilos de plata y 8 de oro además de perlas y piedras preciosas donadas por los valencianos, que fue diseñada y realizada desde 1942 durante 12 años por el orfebre valenciano Francisco Pajarón.

Miles de personas participaron en la procesión del Corpus Christi por las calles del centro de Valencia, donde desde los balcones engalanados se lanzaron los tradicionales diluvios de pétalos al paso de la monumental custodia con el Santísimo, portada por sacerdotes.
Entre aclamaciones y vítores a Jesús sacramentado, y gritos de “Gloria a Dios”, y cánticos eucarísticos, el recorrido procesional se prolongó durante más de dos horas, para concluir en la Catedral, donde el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que había presidido la procesión tras el Santísimo, exhortó a los valencianos a “adorar a Dios todos los días del año”.

“Ha sido muy hermoso ver en la procesión cómo la gente no sólo lanzaba flores y pétalos sino cómo se arrodillaba, cómo rezaba y cómo miraba de hito en hito al Santísimo Sacramento”, destacó el cardenal, “y eso es señal de que la gente tiene fe, ¡tiene fe!”, repitió. Por tanto “alimentemos esta fe, fortalezcamos esta fe desde el Santísimo Sacramento”.

Además, “nuestra Iglesia en Valencia, gracias a Dios, es profundamente eucarística, Dios nos ha regalado el Santo Cáliz y hemos tenido un gran arzobispo profundamente eucarístico, San Juan de Ribera», recordó también.

Por ello, “Valencia debe seguir caminando con esos trazos de adoración, adoración en sus diversas formas, pero adoración», subrayó el titular de la archidiócesis que expresó que “si no adoramos, no tenemos nada que hacer, no aportaremos nada al mundo, y lo que tenemos que aportar es a Dios, amor de los amores. ¡El mundo lo necesita!”

Además, “adoración y caridad van profundamente unidos: no hay caridad sin adoración, ni adoración que no lleve a la caridad”.
Por ello, “os pido a todos vosotros que adoréis al Señor todos los días. ¿Un minuto en pasar ante un sagrario cuesta tanto, con tantas iglesias que hay en Valencia?”, se preguntó el cardenal Antonio Cañizares.

“¡Adoremos, adoremos al Señor! Y así también haremos la gran caridad, que es evangelizar, porque para anunciar a Jesucristo es necesario adorar», insistió el Arzobispo, que aseguró que “quien realmente salvará a España, a Europa y al mundo entero no son las ideologías ni las agrupaciones políticas sino sólo Jesucristo”.

Así, ante “la gran urgencia, el gran reto de este momento, que es evangelizar”, el cardenal Cañizares precisó que “la evangelización brota de la Eucaristía, brota del Santísimo Sacramento, y por eso adoremos, porque será el mejor servicio de caridad que podamos hacer”.
La celebración de la solemnidad litúrgica del Corpus Christi en Valencia se remonta al siglo XIII, aunque la procesión eucarística fue introducida años después por el obispo Hugo de Fenollet, que convirtió a Valencia en la segunda ciudad de España, después de Barcelona, en organizarla.

Volteo extraordinario
Los Campaners de la Catedral acompañaron la celebración de la solemnidad del Corpus Christi durante todo el domingo. Comenzaron a primera hora con el toque de alba, a las 8 horas, “que prácticamente se puede oír en toda la ciudad”, y un repique, a las 9 horas, según ha Francesc Llop, presidente de la asociación de campaneros.

Entre las 12 y las 13 horas hubo volteo extraordinario a mano de las 11 campanas del Miguelete, con distintas combinaciones. El Corpus Christi, es el único día del año en el que se produce este volteo, junto al día en que es nombrado un nuevo Arzobispo o Papa.
Por la tarde, a las 18 horas, se tocó la “senyal”, un anuncio y llamada a la participación de toda la ciudad en la procesión, de las 19 horas .

El tapiz floral
Por su lado, el Ayuntamiento de Valencia instaló el tapiz dedicado a la fiesta del Corpus Christi en un panel de 6 por 8,55 metros elaborado con flores naturales y secas que representan la imagen del Santo Cáliz enmarcado por un gran escudo y acompañado por unos ángeles a ambos lados.

El tapiz ha sido elaborado por la empresa alicantina Decourba y permanecerá expuesto en la fachada principal de la Basílica hasta el próximo miércoles, 26 de junio.

Otras custodias en la diócesis
Numerosas parroquias de localidades de la archidiócesis han celebrado las procesiones del Corpus Christi, entre ellas las que utilizan las mayores custodias como las de San Juan Apóstol y Evangelista, de Massamagrell; la Colegiata de Xàtiva; la parroquia Santos Juanes de Puçol; el templo parroquial San Pedro, de Sueca; la parroquia Santos Juanes, de Cullera, la de San Jaime Apóstol de Moncada y la de Santa Catalina, de Alzira.