Hermanas Hospitalarias, un ejemplo de cómo atender con caridad y ciencia a los enfermos En Valencia desde 1919, el día 24 clausuran el centenario de su fundador S. Benito Menni

L.B. | 16-04-2015
vc-hospitalarias-2Llegaron a Valencia hace casi 100 años y desde entonces la acogida y atención de enfermos ha sido su labor constante. Son las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón, que este mes de abril celebran la clausura del centenario del fallecimiento de su fundador, san Benito Menni.

A lo largo de este último año, han llevado a cabo diversos encuentros, jornadas, conferencias y retiros de manera conjunta con los Hermanos de San Juan de Dios, que culminarán con los actos de clausura del centenario los días 22, 23 y 24 de abril en la casa madre de la congregación en Ciempozuelos. También en Valencia lo celebrarán con una misa de acción de gracias el día 24, a las 11:30 horas, en el Centro Sociosanitario Nuestra Señora del Carmen.

“Este año de celebración está siendo una oportunidad de reencuentro con la vida y la espiritualidad de este ‘santo de la hospitalidad’, así como un tiempo de gracia y de renovación para cuantos formamos la Comunidad Hospitalaria”, destacan las Hermanas Hospitalarias.

Niñas enfermas
“La congregación llegó a Valencia en 1919. Al principio esto era un asilo para niñas sin recursos y enfermas”, explica la hermana Mª Dolores Aldaba. En la actualidad mantienen su ubicación original en la calle Eugenia Viñes de Valencia, en primera línea de la playa de la Malvarrosa, junto al paseo marítimo, aunque ya no se trata de un asilo ni de un hospital, como también lo fue durante un tiempo, sino de un centro sociosanitario.

Las diez hermanas que configuran la única comunidad de Hospitalarias del Sagrado Corazón en la diócesis dirigen el Centro Sociosanitario Nuestra Señora del Carmen integrado por una residencia para personas mayores, un centro de día también para ancianos, y una unidad de daño cerebral para niños y adultos.

Pioneros en España
“Desde hace más de 25 años tenemos la residencia, con 106 plazas, y ahora, además, el centro de día, con 50 plazas más”, señala Mª Dolores Aldaba. En ellas los ancianos reciben un trato “diferente, muy humano”, en el que se atiende tanto su dimensión biológica, como psicológica y social, así como la espiritual y religiosa por el equipo de pastoral.

Y son numerosos los pacientes que pasan por su Unidad del Daño Cerebral, con carácter ambulatorio. Esta unidad forma parte de la Red Menni, pioneros desde 1.992 en la atención a personas con daño cerebral en España. “Desde hace años, cuando aún no existía en España o no había especialidad, nosotros ya nos especializamos en el tratamiento psiquiátrico y neurológico”, explica la Hna Aldaba. Para ello el centro cuenta con los últimos avances científicos y técnicos, siguiendo así el principio de san Benito de que “caridad y ciencia se complementan”.

A la Unidad llegan niños y adultos con múltiples dificultades para realizar las actividades del día a día. “Es muy satisfactorio ver cómo, gracias a la labor de nuestros profesionales -neurólogos, neuropsicólogos, logopedas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales-, alcanzan una calidad de vida satisfactoria. La atención a sus familias es muy importante en todo el proceso rehabilitador”, subraya la hermana Mª Dolores.