Los fundadores de los Hermanitos del Cordero bendicen su pequeño monasterio en plena naturaleza Jóvenes y familias que ayudaron a su construcción en Moixent, participan con alegría al calor de las mantas

L.B. | 4-05-2017

La celebración tuvo lugar en la explanada a la entrada de la capilla del pequeño monasterio. (Foto: Javier Peiró)

La celebración tuvo lugar en la explanada a la entrada de la capilla del pequeño monasterio. (Foto: Javier Peiró)

El mal tiempo no deslució en absoluto la ceremonia de bendición del pequeño monasterio ‘Lumen Crucis’ (Luz de la Cruz) de los Hermanitos del Cordero, en el término municipal de Moixent, muy cerca de Navalón.
Fueron muchos los valencianos que se acercaron con sus grupos parroquiales o familias a compartir con los hermanitos y hermanitas del Cordero este acontecimiento. Envueltos en mantas, cubiertos con chubasqueros y resguardándose de la lluvia y el viento con los paraguas o los toldos, que jóvenes voluntarios habían colocado en distintos lugares, pudieron seguir la ceremonia.

La explanada ante la capilla del pequeño monasterio fue el lugar elegido para la celebración de la misa de campaña. Bellamente adornado con iconos y ramos de flores, era una muestra más de la sencillez y belleza que caracteriza a la Comunidad del Cordero.

El hermanito Jean-Claude, cofundador de la Comunidad del Cordero, presidió la celebración a la que también acudieron numerosos miembros de la fraternidad, tanto hermanitos como hermanitas, llegados desde diferentes comunidades.

Terminada la bendición, los asistentes compartieron la comida bajo los pinos que rodean los edificios. Por la tarde, en un tiempo más distendido, los hermanitos sorprendieron a los presentes con una representación teatral y se pudo compartir un encuentro con la hermanita Marie, cofundadora de la Comunidad.

Pequeño monasterio
El pequeño monasterio ‘Lumen Crucis’ (Luz de la Cruz) que acoge la primera fraternidad de Hermanitos del Cordero en la diócesis de Valencia, se alza en un terreno de cinco hectáreas y cuenta con cuatro edificios sencillos, de una sola planta construida con materiales sobrios.

El centro del monasterio lo constituye una capilla. Cuenta también con una casa de acogida para grupos, con capacidad aproximada para unas 20 personas. Precisamente, los hermanitos dedican el fin de semana a la acogida de familias y jóvenes, que pueden compartir con ellos su forma de vida o simplemente la liturgia y comida.
‘Lumen Crucis’ ha sido construido cerca del pequeño monasterio de la Transfiguración de las Hermanitas del Cordero, rama femenina de la fraternidad cuyas integrantes llegaron a la diócesis de Valencia hace