Sierva de Dios M. Margarita María, una vida entregada a Dios por la unidad de los cristianos De Cocentaina, murió en Lugo en 1992 a los 84 años con unánime fama de santidad y camina a los altares

Ramón Fita Revert | Delegado diocesano para las Causas de los Santos

Margarita María en el convento de Buñol.

La Sierva de Dios M. Margarita Mª. del Corazón Eucarístico de Jesús, (civilmente Josefa Reig Gozalbes), nació en Cocentaina, diócesis de Valencia el 16 de marzo de 1908 y fue bautizada el 25 de ese mismo mes en la parroquia de Santa María. A los cuatro años comenzó a frecuentar el colegio que las RR. Trinitarias tenían en la Villa. A los 8 hizo su primera Comunión. A los 12 ingresó en el colegio de las RR. de la Pureza de María en la ciudad de Onteniente permaneciendo seis años como interna. En 1934, a los 26 años entró en el convento de Carmelitas Descalzas de Manises donde hizo los votos simples el 9 de enero de 1936, tomando el nombre de Margarita María del Corazón Eucarístico de Jesús.

Con motivo de la persecución religiosa de 1936, las Carmelitas de Manises tuvieron que abandonar el convento; la Hª Margarita encontró refugio en casa del Beato Vicente Vilar David, mártir, cuya esposa Dña. Isabel Rodes era también natural de Cocentaina. La Hª Margarita, cuando pudo, consiguió retornar a casa de sus padres permaneciendo en el hogar paterno unos meses aunque, por más seguridad buscó cobijo en casa de unos parientes en la ciudad de Alcoy permaneciendo allí el tiempo que duró la persecución religiosa.

En la primavera de 1939 la Hª Margarita regresó al Convento de Carmelitas de Manises donde hizo su profesión solemne el 5 de febrero de 1940. En 1948 la eligieron Subpriora del Carmelo de Manises, cargo que ostentó hasta 1951. Ante el aumento de vocaciones, las Carmelitas de Manises fundaron un nuevo convento en la Villa de Buñol en mayo de 1951; fueron seis las religiosas fundadoras de aquel nuevo Carmelo, entre ellas se encontraba la Sierva de Dios que ostentará, durante varios años, el cargo de Subpriora. En 1982, a los 75 años, fue elegida Priora del Convento de Buñol.

Ante la escasez de vocaciones y el deterioro material del convento, la Sierva de Dios, aconsejada por los superiores, se ocupó de un posible traslado a Lugo. Habiendo obtenido los permisos del Sr. Arzobispo de Valencia, del Obispo de Lugo y de la Santa Sede, en 1983 fundó el monasterio de la Santísima Trinidad de Carmelitas Descalzas en aquella ciudad gallega. Como priora permaneció la M. Margarita María del Corazón Eucarístico de Jesús hasta 1989. El día 11 de febrero de 1992 murió santamente en el Carmelo de Lugo la Sierva de Dios, a punto de cumplir 84 años.

La fama de santidad de la Sierva de Dios es unánime; ya en vida y sobre todo desde su muerte. Quienes convivieron con ella manifiestan, sin ningún temor, que la Sierva de Dios vivió heroicamente las virtudes cardinales, las teologales y las propias de su estado. Paso a paso vivió el camino propio de una hija de Santa Teresa de Ávila. La vida de la Madre Margarita fue tan sencilla que se puede decir de ella lo mismo que se dijo de Santa Teresita de Lisieux, “no hizo nada extraordinario”. No obstante, sus numerosos escritos revelan el alma ardiente de una hija de la Iglesia que ofreció su vida por, como ella decía, “traer al Redil de Pedro: la Iglesia, a los hermanos separados”. La Sierva de Dios se donó por la unidad de los cristianos y por los frutos del Concilio Vaticano II. Fue un alma totalmente eclesial. Los problemas de la Iglesia los llevaba muy dentro de su corazón y estaba muy al tanto de cuanto ocurría en Ella.
Esta vocación al Amor en la entrega por los hermanos separados, la manifiesta en algunas de sus poesías, como por ejemplo esta:

Arder y luego irradiarte
en silencio y puro amor
ante tu Cruz Redentora
cual “lamparita”, ¡Señor!
En favor de mis hermanos
que separados están
de tu Iglesia y tu Vicario,
de tu querida Unidad.
Hoy de nuevo me consagro
a tan santa ocupación,
ya que Tú me has confirmado
en mi”vocación” Señor.
Por tu Madre Inmaculada
la “Madre de la Unidad”
acelera ya la “hora”
como lo hiciste en Caná.

Vivió siempre en Dios, yendo a Él a través de todas las cosas. Su confianza en Cristo Jesús no tenía límites. Esperó contra toda esperanza, y en los momentos más difíciles, la Sierva de Dios estaba segura de que el Corazón de Jesús no falla nunca. La M. Margarita María escribió: “Jesús mío… envía tu Espíritu sobre mi, para que produzca frutos de vida eterna, que alegren tu Corazón y den nuevo esplendor a tu Cuerpo Místico: la Santa Iglesia. Que yo me exponga a tu divina acción para que obres en mí como tu quieras y te propusiste al crearme”.

Su proceso de canonización, a Roma
El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidía el pasado martes por la tarde la clausura de la fase diocesana del proceso de canonización de la religiosa carmelita descalza Margarita María del Corazón Eucarístico de Jesús, fundadora del Carmelo de Lugo. Fue un acto muy emotivo, del que informaremos en nuestro próximo número, que se desarrolló en el Salón gótico del Arzobispado, ante sus familiares y el párroco de Cocentaina, localidad de la que también es natural el juez delgado para esta causa, el franciscano Benjamín Agulló. El delegado episcopal para las Causas de los Santos, Ramón Fita, llevará a Roma las dos copias del proceso para la instrucción de la causa.