“Un año para avivar el sentido de nuestra fe, la Eucaristía” El cardenal Cañizares preside la misa de apertura del primer Año Santo por el Santo Cáliz y elogia el suplemento especial que Paraula dedicó a la reliquia en su último número

Redacciónz | 5-11-2015

Tras la misa el Cardenal impartió la bendición papal con el Santo Cáliz a todos los fieles que abarrotaron la catedral de Valencia. (Foto: Alberto Sáiz)

Tras la misa el Cardenal impartió la bendición papal con el Santo Cáliz a todos los fieles que abarrotaron la catedral de Valencia. (Foto: Alberto Sáiz)

Con gran solemnidad en una Catedral abarrotada de fieles comenzó el pasado jueves el Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, cuya apertura se hizo coincidir con la fiesta anual que organiza la Cofradía del Santo Cáliz de la Cena.

Tras la procesión de entrada, en la que se llevó la reliquia desde su emplazamiento habitual, en la antigua sala capitular de la Seo, hasta el altar mayor de la Catedral, dio comienzo la misa de apertura, presidida por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, y concelebrada por el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Esteban Escudero, y los obispos eméritos de Lleida y de Mondoñedo-Ferrol, monseñores Juan Piris y José Gea Escolano, respectivamente. También concelebraron el Cabildo Metropolitano y un centenar de sacerdotes.

En la misa participó el Coro de la Catedral, acompañado por el órgano recientemente restaurado, y en la que, además, se emplearon las oraciones y lecturas propias de la sagrada reliquia aprobados por la Santa Sede.

Gran responsabilidad
En su homilía, el Cardenal Cañizares reconoció que era un día grande para la diócesis de Valencia, “un día de acción de gracias porque celebramos la fiesta del Santo Cáliz” y, además, “Dios nos concede, por medio de la Iglesia, iniciar un Año Santo Eucarístico, el Año del Cáliz de la Misericordia que repetiremos cada cinco años para avivar en toda la comunidad diocesana el sentido del misterio de nuestra fe, la santa Eucaristía”.

También el purpurado, incidió en la “alegría inmensa y, al mismo tiempo, la responsabilidad de estar tan estrechamente vinculados a este misterio del que queremos hoy tomar conciencia”. “Con el corazón lleno de admiración y gratitud, queremos entrar en este Año del Cáliz de la Misericordia”, señaló

Don Antonio invitó a los fieles a “adentrarse en este misterio, adoremos al Señor, vengamos ante Él y que nuestra diócesis recupere plenamente el misterio eucarístico, que sea una diócesis eucarística”. El purpurado explicó que esta convocatoria tiene como fin, “adorar este misterio y vivirlo, contemplarlo e interiorizarlo, para alabar al Señor presente en este Sacramento y cumplir el mandamiento de amaos como yo os he amado”.

También don Antonio mencionó durante su homilía el suplemento especial de PARAULA sobre el Santo Cáliz, al hablar de la historia de la reliquia y las vicisitudes que la trajeron a Valencia “como ha recogido magnificamente Paraula en su último número”.

Bendición papal
Al final de la misa, el Cardenal, alzando la reliquia del Santo Cáliz y haciendo las tres cruces, impartió la bendición papal con indulgencia plenaria a todos los fieles presentes, y a los que seguieron su retransmisión por Internet. Este acto volverá a repetirse el 26 de octubre de 2016 en la clausura del Año Jubilar, fecha hasta la cual la Catedral será templo jubilar en la diócesis.

Todos los actos programados en este Año Jubilar que se desarrollarán bajo el lema ‘Cáliz de la Misericordia’, de forma que la diócesis une esta convocatoria con el Año Jubilar de la Misericordia convocado por el Papa para toda la Iglesia a partir de diciembre.