Si China es uno de los países que de forma más férrea ha limitado y prohibido el derecho a la reproducción obligando a abortar a las parejas que ya tuvieran un hijo, las tentaciones de limitar el crecimiento de la población para mantener así un “estado del bienestar” reaparecen más o menos camufladas con cierta frecuencia.
El periódico El País difundía una entrevista a un biólogo de poblaciones, Paul R. Erlich, que crítica a las familias numerosas y las tacha de “egoístas e irresponsables”. ¿Nos hallamos ante una ola neomalthusianismo?
El Foro italiano de Asociaciones Familiares ha mostrado su total desacuerdo con un documento presentado por la británica Christine McCafferty, al Parlamentary Assembly of Council of Europa (PACE) de Estrasburgo en el que se piden una serie de medidas para reducir y seleccionar los nacimientos.
Las asociaciones familiares consideran que se trata de "políticas neomalthusianas de control demográfico", y manifestaron su "rotundo rechazo" hacia ellas.
Con motivo de la presentación de un informe (documento 11992 del 05-08-09), relativo a la aplicación de los planes de control demográfico puestos en marcha en la Conferencia de la ONU en El Cairo(1994), por parte de Christine McCafferty el pasado 5 de agosto al Social, Health a nd Family Affairs Committee del Consejo, el Foro ha hecho pública una carta de rechazo.
Esta carta, dirigida a Maud de Boer-Buquicchio, secretaria general del Consejo de Europa, y ha sido puesta en conocimiento de todos los parlamentarios italianos.
En las carta se explica que la salud procreativa comprende el conjunto de intervenciones preventivas y terapéuticas destinadas a la promoción de las condiciones físicas, psíquicas, socioeconómicas y ambientales óptimas para la concepción, el embarazo y el nacimiento.
En cambio, el término ambiguo de "salud reproductiva", unido al de "derechos reproductivos" (para indicar el acceso a la contracepción, el aborto seguro, la esterilización y la fecundación artificial) introducido en las Conferencias Internacionales de la ONU, ha traído una mentalidad antivida y antipersona, que ha penetrado ya también en las resoluciones de los países europeos.
"Nuestro desacuerdo y nuestras preocupaciones - explica Francesco Belletti, presidente del Foro - nacen de las siguientes consideraciones: la filosofía subyacente al documento es neo-malthusiana (§ 33-37), por lo que la lucha contra la pobreza se realiza eliminando las bocas que alimentar. La fecundidad humana y el crecimiento de la población son "una amenaza a la salud humana, el desarrollo social y económico, y el medio ambiente" (§ 33)".
El documento está orientado a: - promover el aborto ("nuevos medios" de control de los nacimientos) y su legalización a través de: a) la promoción - debida a los Estados - del concepto de "derechos reproductivos", b) la oferta de garantía de que el aborto se realice de forma segura, pidiendo a los Estados miembros que legislen al respecto (derecho a tener un aborto seguro). c) como derecho reproductivo, en general d) como instrumento de control de los nacimientos: en el sentido de la planificación familiar (§ 26). e) en el sentido de control de crecimiento de la población (aborto seguro y "contracepción de emergencia"), cfr. sumario inicial. f) a través de financiaciones públicas (§ 20 y otros)
Expropia a la familia de cualquier rol educativo en el campo sexual y reproductivo, atribuyéndolo a la escolarización y a los servicios públicos. Contradice, planificando el control de la población, los objetivos de recuperación de la fecundidad en Europa.
FAMILIAS NUMEROSAS DE VALENCIA:
Por L.B. y M.J. Fraile
- Alejandro López (asesor jurídico de la Concapa) y Lorena Denis. Tienen 4 hijos: Manuel, de 6 años; Pablo, de 4; Gracia, de 2; y Pedro, de 6 meses. “Cuando vamos con los 4 niños por la calle, notamos miradas y comportamientos de asombro. Hay gente que se para a contar, sobre todo gente mayor, lo que nos resulta más curioso porque deberían estar más acostumbrados a las familias numerosas porque antes eran frecuentes. Nosotros reaccionamos con naturalidad”. Alejandro explica que “es curioso que una sociedad en la que se vende el respeto y la solidaridad, ante esta circunstancia de la familia numerosa, te encuentres con gente que te dice lo que debes hacer o lo que no. Eso, creo que no es respeto ni solidaridad”. “Con nosotros nunca se han metido directamente, pero sí ha habido algún conocido que ha nos ha soltado alguna ironía. Precisamente este familiar no tiene hijos ni puede tenerlos. A veces hacen esos comentarios porque carecen de la experiencia de tener hijos. Esta claro que siempre es gente que ignora todo lo que un hijo te aporta”.
- Vicente Morro y Amparo Cuenca y tienen 5 hijos: David, Andrés, Paula, Blanca y Javier. Muchas veces se hacen comentarios imprudentes, del estilo de ¿son todos tuyos? ¿es que no sabéis que hay métodos? ¿no tienes tv? Y cosas así, comentarios totalmente inadecuados. Lo que te sale en ese momento es decir “a usted no le importa lo que yo hago en mi vida, ni yo le he pedido a usted ni a nadie para darles de comer”. Pero somos prudentes y no los haces, aunque se lo merecen. Muchas veces te oyes ese tipo de comentarios en la calle y también, curiosamente, en el colegio, entre los profesores que te dicen: “es que claro, tienes tantos niños que no les dedicas la misma atención ”.
Pero están equivocados. No es cuestión de la cantidad de tiempo que dedicas a tus hijos sino de calidad y de prioridades. Si tienes un solo hijo pero tu prioridad son tus aficiones, no le vas a prestar la atención debida. Pero si tienes muchos y tu familia es tu prioridad, les vas a dedicar mucho tiempo. Yo personalmente les puedo dedicar mucho tiempo porque además, a mí el ser padre ‘me realiza’, que se dice ahora.
Lo egoísta para mí no es el tener hijos sino el planteamiento individual. Puedes ser egoísta con un solo hijo si lo único que te preocupa eres tú.
Del mismo modo, puedes tener muchos hijos, pero no defender la vida. Ese es el caso de un famoso médico abortista, que dice que defiende la vida porque tiene 5 hijos, cuando todos los días está practicando abortos.
- José Manuel Pagán y Ana Gómez. Tienen tres hijos y esperan un cuarto. Su esposa Ana sale de cuentas en enero. “Sí, en más de una ocasión nos hemos topado con gente que nos dice que a ver cuando paramos y otras veces nos intentan ridiculizar pero ante situaciones de este tipo no hay que perder el tiempo”, explica José Manuel. “Cuando hacen comentarios de este tipo a nosotros nos da la sensación de que van a ser ellos los que van a criar a nuestros hijos y los que se van a levantar por la noche a consolarlos”, comenta riendo. “Ana y yo tenemos la gran suerte de tener tres hijos y de esperar un cuarto y pensar que hay personas que piensan que tener más de dos es una postura egoísta e irresponsable, nos da mucha pena”. Como él mismo comenta desde el respeto es “que argumentos de este tipo son algo mezquinos porque a lo mejor una hija mía es la que le pagará la pensión cuando él sea mayor”.
- Antonio Orero y Elena Gámez tienen 5 hijos: Elena, Guzmán, Belén, Teresa, Antonio Nosotros sólo podemos dar gracias por nuestros hijos. Para nosotros han sido una bendición. Es cierto que es un sacrifico y un perder la vida por ellos, pero nosotros le damos a esto un sentido de donación religiosa, de la misma forma que entendemos la vida, desde el punto de vista cristiano. Es un poco difícil de explicar esto.
Hay momentos muy críticos y es una complicación porque al ser tantos es todo un poco más difícil. Nosotros no estamos en una situación económica regular pero no nos falta de nada. Y por muy difícil que sea, hay muchos momentos buenísimos.
A partir de cierto grado de confianza la gente no nos dice nada por tener tantos hijos, pero llamamos la atención en el colegio, en el súper… La gente te mira asustada y cuenta a los niños. A mi mujer le han dicho varias veces cosas como que ya está bien. Sabemos que llama la atención porque no es lo más habitual, pero tampoco nos preocupa.
También nos pasa todo lo contrario, que hay gente que se vuelca con nosotros y a su manera nos ayuda, y otros que sin conocerlos se acercan por que les hacen gracia los niños. El instinto natural lleva a amar y a valorar a los niños.
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