El Arzobispo de Valencia, durante la multitudinaria misa que presidió en la Basílica de la Virgen, en la festividad de los Santos Inocentes, el pasado día 28 por la tarde efectuó una apasionada defensa de la cultura de la vida y recordó a San José y María como ejemplos a seguir en la actualidad: “Qué belleza tiene el ser hombres y mujeres de fe como lo fueron San José y la Virgen María, no les importó dejar la tierra en la que había nacido Jesús, y marcharse a tierra extranjera, a Egipto, y todo para salvar la vida de Jesucristo, que es la Vida Verdadera”.
En este contexto, don Carlos recordó a la multitud congregada que desbordaba las tres puertas de acceso al templo que “la Iglesia fundada por nuestro señor Jesucristo, de la que nosotros somos una pequeña parte, es ámbito para defender la vida humana, desde que se inicia hasta que se termina. Y así lo ha hecho la Iglesia a través de la historia”.
En su homilía, el prelado valenciano recordó que “en circunstancias como las que estamos viviendo en nuestro tiempo en todas las latitudes de la tierra, es verdad que quienes más expuestos están a perder la vida son los niños que están iniciando la vida en el vientre de la madre y muchos otros que son explotados en diversos lugares del mundo”.
En su homilía, ante los centenares de personas de todas las edades que colapsaban la Basílica de la Virgen, el Arzobispo don Carlos Osoro recordó que “en circunstancias como las que estamos viviendo en nuestro tiempo en todas las latitudes de la tierra, es verdad que quienes más expuestos están a perder la vida son los niños que están iniciando la vida en el vientre de la madre y muchos otros que son explotados en diversos lugares del mundo, víctimas de la esclavitud y a los que les quitan la vida de formas muy diversas”.
Asimismo, don Carlos remarcó la importancia de “unir nuestra vida a dos personajes que tanto nos dicen en este tiempo de Navidad como son nuestra madre, Santa María, la Mare de Déu dels Desamparats, y San José, el hombre justo que supo vivir delante de Dios aun no entendiendo las cosas que iban a suceder. Ellos dos nos enseñan a todos nosotros a defender la vida humana como ellos defendieron la vida de su hijo, nuestro Señor”.
El Arzobispo de Valencia, utilizando imágenes visuales, señaló que el aborto era uno de los grandes males de nuestra época y puso de manifiesto la gravísimas contradicciones que se producen en la sociedad actual donde los países y naciones que más aseguran defender los derechos humanos sin embargo abandonan a la desprotección a los seres humanos en las fases de su vida en las que justamente resultan ser más vulnerables.
Por último agradeció a todos los presentes, a las asociaciones que defienden la vida y a las allí representadas, en especial a los Jóvenes Provida, así como “a los creyentes y a los que no creen pero que buscan la Verdad”, por su constante impulso y empeño en defender a los niños que viven en el vientre de la madre y hacernos conscientes de la necesidad de respetar la vida. |