Un momento de la reunión. (Foto: Alberto Sáiz)

Un momento de la reunión. (Foto: Alberto Sáiz)

El desarrollo del turismo y su importancia ha merecido la atención pastoral de la Iglesia, que lo ha seguido desde sus primeros pasos, animada por la experiencia con que durante siglos acompañó el caminar de tantos peregrinos.
Sabedores de esta relevancia, la Delegación Episcopal de Pastoral de Turismo y Tiempo Libre de la diócesis de Valencia convocó, recientemente, en la parroquia de San Nicolás de Bari del Grao de Gandía a los agentes de pastoral de turismo de nuestra diócesis para abordar las líneas de actuación en la temporada turística que, prácticamente, ya ha comenzado.
Las nuevas realidades del turismo merecen una atención especial por parte de las comunidades cristianas y unas acciones pastorales concretas “para evangelizar a la persona que se acerca a nosotros o bien de vacaciones o bien porque está haciendo turismo”, explicó Francisco Juan Galiana Roig, director del Departamento de Pastoral de Turismo y Tiempo Libre de la Conferencia Episcopal Española presente en la reunión.
El objetivo del encuentro no era otro que “a todos aquellos que en sus parroquias están atendiendo a turistas y a personas que van de vacaciones, ofrecerles algunas claves para que puedan llevar a cabo una pastoral con ellos porque son feligreses de las parroquias aunque sean a tiempo parcial. Y por otra parte, invitar a crear ese interés de realizar actividades pastorales con ellos ya sea en la playa o en las zonas de turismo rural”, indicó a PARAULA el sacerdote Rafael Sala, delegado episcopal y párroco de San Nicolás de Bari.
Porque el turismo religioso, tal y como afirma Francisco Juan Galiana “respira cultura, pero no se reduce a ser propagador de bienes, debemos propiciar una experiencia re­ligiosa porque al turista le interesa conocer su historia no una cultura memorística. Y es aquí donde la religión juega un papel importante con la búsqueda del ser personal y de Dios en el arte y en el culto”.
Ante todo, hay que apoyar la conservación y la promoción del patrimonio de las tradiciones cristianas; marcar itinerarios religiosos de patrimonio artístico y santuarios y facilitar horarios de celebraciones y actos religiosos.
En la actualidad, delegación diocesana de Turismo y Tiempo Libre “busca es intensificar la pastoral con los turistas y crear conciencia a nivel de parroquia y de agentes.
Hay que entender que la evangelización de los turistas no solamente es la acogida, como toda comunidad cristiana que somos y debemos de dar a los que vienen a visitarnos, sino también como esa oportunidad que a través del turismo o del arte nos ayuda a llevar el Señor a todos”, explica Sala
Esto entronca con lo que nos dice el papa Francisco sobre la “acogida”. “Es acoger a todo aquel que viene a visitarnos, unos vienen buscando trabajo o una vida más digna y otros vienen buscando descanso, la playa, el sol…y nosotros queremos que el verano sea un verano con Dios, que también tengas tiempo para cultivar tu relación con Él”, concluye.