AVAN | 13-06-2012

Impresionante diluvio de pétalos de rosa al paso de la custodia con el Santísimo. (Foto: M. Guallart).

Impresionante diluvio de pétalos de rosa al paso de la custodia con el Santísimo. (Foto: M. Guallart).


“Economía de comunión” y “romper el sálvese quien pueda”. El Arzobispo propuso ante la crisis una actualización de la forma de compartir los bienes de las primeras comunidades cristianas en su homilía en la misa por la solemnidad del Corpus Christi.
Durante su homilía en la eucaristía que presidió en la catedral el pasado domingo, Día de la Caridad, monseñor Carlos Osoro aseguró que “esta crisis sólo se puede resolver con el amor de Jesucristo” y subrayó que la “economía de comunión no son unas palabras más, ni es un proyecto que sale de las mentes de los hombres sino que surge de cuando entra Jesucristo en su corazón y lo transforma”.
“Nuestro mundo está roto, tiene heridas y tiene deseos inmensos de salidas nuevas, como estamos viendo también en Europa y en España”, expresó el titular de la archidiócesis. Pero frente a las “diferentes alternativas” que se ofrecen, el prelado propuso: “transformad vuestros corazones, como el de Jesucristo, romped los egoísmos que llevan siempre a decir ‘sálvese quien pueda’”.
Economía de comunión
“¿Queremos hacer algo por este mundo, por los que peor lo están pasando ahora mismo?”, preguntó monseñor Osoro en otro momento de su homilía a los fieles que llenaban la seo. A continuación, propuso un proyecto de “economía de comunión”, que describió como “una actualización de la vida de las primeras comunidades descrita en los Hechos de los Apóstoles, al inicio mismo de la Iglesia, cuando los cristianos vendían sus bienes y ponían en común parte de lo que tenían en la comunidad para repartirlo a los que más lo necesitaban”.
El Arzobispo recordó que “esto no surgía por una imposición, sino por la comunión viva con Jesucristo”.
Redes personales
Monseñor Osoro detalló que la “economía de comunión” consiste en la “realización de redes personales para dar de lo que se tiene a quien no tiene”. De esta manera se pueden constituir “redes de las familias como dijo el Papa en el reciente Encuentro Mundial de las Familias en Milán, en las que una familia es capaz de sostener a otra que se ha quedado sin nada; también redes educativas donde al no poder pagar unos padres el comedor de sus hijos hay otros que se lo pagan”.
Al término de su homilía, el Arzobispo aseguró que “es Dios mismo quien desafía a buscar hoy un lugar en la mesa para todos”.
Con monseñor Osoro concelebraron en la misa su obispo auxiliar, monseñor Enrique Benavent, y el cabildo de la catedral. En la eucaristía participaron, entre otras personalidades, el presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino, el vicepresidente del Consell José Císcar, el conseller de Justicia, Jorge Cabré, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, con concejales de su equipo de gobierno, así como el presidente y miembros de la asociación Amics del Corpus.
‘Cor del Corpus’
Por otra parte, la asociación Amics del Corpus entregó el viernes por la noche, durante la ‘Nit d’albaes’ a monseñor Osoro el nombramiento como ‘Cor del Corpus’ que todos los años otorga la entidad a diferentes personalidades por su labor de difusión de la fiesta.
El prelado recogió su distinción, que consistió en una placa de cerámica con el nombramiento grabado, en el Palacio Arzobispal hasta donde se desplazó la asociación, que ofreció bailes típicos regionales y cantó ‘albaes’. “Desde la asociación hemos decidido hacerle entrega de esta distinción al Arzobispo porque ha calado muy hondo ente los valencianos y para agradecerle su labor apostólica”, explicó el presidente de la asociación, Antonio Rosell.
El prelado, que acababa de regresar de Ontinyent de presidir una vigilia de oración con jóvenes, agradeció el galardón y también estar en una archidiócesis “que se prepara así para la fiesta del Corpus, para manifestar públicamente su fe y acompañar al Señor por las calles de Valencia”.
Monseñor Osoro subrayó que “ser Amics del Corpus es ser Amics del Senyor”, lo que significa también “vivir como vivió el Señor” y, en especial, “que la Eucaristía debe ayudar a ver al prójimo como a un hermano y ayudarle si pasa necesidad”. Durante la ‘Nit d’albaes’, cientros de miembros de la asociación interpretaron en la plaza de la Virgen canciones típicas valencianas dedicadas a la fiesta del Corpus y a la Virgen.
Amplio reportaje fotográfico en la edición impresa de PARAULA