CAROLA MINGUEZ 16-11-2016

La rectora de la UCV, Asun Gandía; el cardenal Cañizares; el prefecto Dario Edoardo Viganò; y la presidenta de la Editorial Romana, Carmen Magallón. R.F.

La rectora de la UCV, Asun Gandía; el cardenal Cañizares; el prefecto Dario Edoardo Viganò; y la presidenta de la Editorial Romana, Carmen Magallón. R.F.


Al contrario de lo que sucede con los líderes políticos, la comunicación del papa Francisco “no obedece a una estrategia sino a un primado, que es el primado de la Palabra de Dios, que nos pide anunciar el Evangelio de la misericordia. El Papa no tiene que conquistar nada sino que ofrece un bien precioso, que es el Evangelio”.
Son palabras de Dario Edoardo Viganò, prefecto de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, que presentó en el campus de Santa Úrsula de la Universidad Católica de Valencia su libro Fidelidad es cambio. La comunicación del Papa contada de cerca, donde analiza la faceta comunicadora del Pontífice.
El acto, que presidió el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, contó con la participación de la rectora, Asun Gandía, y de Carmen Magallón, presidenta de Editorial Romana.
De este modo, el máximo responsable del nuevo dicasterio -catedrático de Teoría de la Comunicación y que dirigió antes de su nombramiento la televisión vaticana- subrayó que Bergoglio “hace lo que dice y dice lo que hace”, “su lenguaje es simple pero no banal” y “se enfrenta a los problemas sin ponerse en el centro”, entre otras claves comunicativas de un pontífice que ha atraído a la opinión pública internacional desde el momento en que se presentó ante el mundo en el balcón de San Pedro tras su elección como cabeza de la Iglesia Católica.
Comunicación fascinante
Del mismo modo, Viganó reconoció que la comunicación de Francisco “fascina porque es transformadora” y porque “nunca atribuye a nadie el papel de adversario, lo que baja las defensas y hace ver el mensaje del Evangelio”. A esto añade “un lenguaje muy concreto, nada abstracto ni intelectual” y es que “cuando tenemos sed bebemos agua, no H2O”,expresó.
Por otro lado, Viganò instó a la Iglesia a “repensar el modo que tiene de comunicarse”, desde los medios que emplea “que han de pensar en los usuarios” o el lenguaje de los sacerdotes, hasta replantear la homilía: “Foucault se convirtió por una homilía y Bataille se alejó por otra”, exclamó.
La comunicación del Santo Padre forma parte de un “proceso de cambio en la Iglesia, lento pero necesario”, aseveró el prefecto.
Aprender del Papa
Por su parte, el cardenal y gran canciller de la Universidad Católica de Valencia Antonio Cañizares alentó a que “aprendamos del Papa para que la Universidad y la Diócesis sean comunicadoras en todo lo que dicen y hacen pues todo él es comunicación y sus palabras y gestos están totalmente unidos”.
Por otro lado, el cardenal recordó que Francisco “es el Papa que ha elegido Dios”, más aún “en este momento preciso que estamos viviendo” y lo que nos corresponde “es estar en sintonía con Dios”
Por su parte, la presidenta de la editorial Romana, destacó que el libro de monseñor Viganò “narra la belleza de la comunicación del Papa” y subrayó, de igual forma, que “la autenticidad de Francisco es lo que hace arrolladora su comunicación”.