M.J. Fraile | 25-07-2013

Diego Tomás Mestre. (Foto: Alberto Sáiz)


En el trabajo le apodan ‘el curilla’, pero lejos de ofenderle es para él un honor. Hace unas semanas, cerca de la festividad de San Cristóbal, sus compañeros del Comité de Empresa le pidieron que organizara una misa en recuerdo de los compañeros fallecidos. Hombre tranquilo y alegre, se deshace en elogios cuando habla de su mujer, de quien dice que es la mejor madre que podía haber soñado para sus hijos.
Lea el reportaje íntegro en la edición impresa de PARAULA