CARLOS ALBIACH | 29-06-2014

Reunión de algunos de los jóvenes participantes.  V.GUTIÉRREZ

Reunión de algunos de los jóvenes participantes. V.GUTIÉRREZ


El proyecto ‘Construir la nueva ciudad’ poco a poco va cogiendo forma. Si la semana pasada desgranábamos los cimientos de la misión, esta semana la construcción va creciendo. Es el turno de los verdaderos constructores: los jóvenes. Ellos serán los que del 20 al 27 de julio en diferentes ciudades y pueblos de la Archidiócesis hagan presente el Evangelio a través de diferentes acciones de este proyecto, que coordina la comisión diocesana de Juventud.
Como indicaba a los jóvenes  en la última reunión preparatoria el presidente de la comisión, Óscar Benavent, se trata de “ser Jesús en una realidad concreta durante una semana”.  Durante esos días los misioneros se desplazarán a diferentes parroquias y allí llevarán a cabo distintas iniciativas o actividades evangelizadoras. Éstas pueden ser desde el anuncio explícito del Evangelio por las calles o invitar a que la gente entre a la Iglesia a rezar hasta obras sociales o actividades con niños. El Arzobispo también participará activamente en la misión.
Perfil de los jóvenes
Los jóvenes misioneros, que tienen edades comprendidas entre los 16 y los 35 años, provienen de diferentes parroquias de la Archidiócesis, así como de  movimientos, realidades eclesiales y colegios. Muchos de ellos participan en las vigilias de todos los meses en la Basílica y han recibido en ellas la cruz como ‘misioneros de la fe’.
Evangelizar con alegría
A cada parroquia se desplazarán grupos con varios de ellos, que variarán en número según las necesidades de cada zona. Estos grupos se formarán tras un sorteo, por lo que aglutinarán a jóvenes provenientes de diferentes puntos y realidades. Los jóvenes que participarán afrontan esta misión con entusiasmo y con alegría, puesto que son enviados a compartir algo que para ellos es muy importante. Aunque muchos parten con cierto miedo, tienen ilusión de compartir la alegría del Evangelio. Los jóvenes vivirán esos días con sencillez y de la Providencia. En este sentido, tendrán el sustento mínimo diario.