EVA ALCAYDE 15-06-2016

Rueda de prensa de presentación de la memorial anual de Proyecto Hombre. A.SAIZ

Rueda de prensa de presentación de la memorial anual de Proyecto Hombre. A.SAIZ


Durante el 2015, la Fundación Arzobispo Miguel Roca-Proyecto Hombre de Valencia ha prestado tratamiento terapéutico en alguno de sus programas a un total de 916 personas.
De ellas, más de la mitad -509 personas- siguieron un tratamiento en los Centros de Día que Proyecto Hombre tiene en Valencia, Gandía y Ontinyent, otras 197 personas fueron atendidas en la Comunidad Terapéutica de Valencia (CT) y un centenar más siguieron tratamiento en la Comunidad Terapéutica Intrapenitenciaria (CTI), situada en el módulo I del Establecimiento Penitenciario de Picassent.
El resto de atenciones se efectuaron a través del programa de prevención (62 personas) y del Centro Ambulatorio de Tratamiento de Adicciones (48 casos).
Mayor consumo de cocaína
Según la memoria anual de Proyecto Hombre, a la que ha tenido acceso PARAULA y que se presenta esta semana en rueda de prensa,  las cifras también confirman la tendencia de ejercicios anteriores respecto a las sustancias de mayor consumo, que siguen siendo la cocaína, 50 %, cocaína y alcohol, 14%, el alcohol, 14% y el cannabis  9%.
La entidad ha resaltado que “el consumo de alcohol suele estar presente en la mayoría de las adicciones derivadas de sustancias estimulantes, aunque no se perciba como problemático”.
También se mantiene el perfil mayoritario de las personas atendidas: varón español, consumidor de cocaína, soltero, que está en paro, y con estudios, al menos, primarios. La única variación importante con respecto al año anterior supone la edad media, que pasa de 37 años en el 2014, a 40 años en el 2015.
Nula percepción de riesgo
Proyecto Hombre de Valencia ha constatado en la sociedad la ausencia generalizada de percepción del riesgo respecto del impacto del abuso de determinadas sustancias, especialmente  algunas tan prevalentes como el alcohol y el cannabis.
Otra realidad que destaca la entidad es la existencia de la patología dual, es decir la coexistencia de la drogodependencia con una psicopatología psiquiátrica,  que determina una peor evolución y pronóstico.
Según Proyecto Hombre, el consumo de drogas en las últimas décadas ha causado verdaderos estragos en materia de salud mental y los estudios más recientes constatan que hay un 70,3% de pacientes con patología dual en las redes de atención al drogodependiente. “Los casos de patología dual más frecuentemente diagnosticados son el trastorno bipolar, agorafobia, trastorno por ansiedad generalizada, trastorno por estrés postraumático y distintos trastornos de personalidad”, resalta la entidad.
Dificultades en las mujeres
Otro dato que preocupa a Proyecto Hombre es que las mujeres continúan teniendo dificultades para acceder a un tratamiento. Según la memoria anual, de las personas que siguieron un tratamiento terapéutico durante el 2015, sólo 16% fueron mujeres. Por ello, desde la entidad consideran “necesario profundizar en la investigación de las causas que obstaculizan este acceso de las mujeres a los tratamientos”.
Sin embargo, Proyecto Hombre ve con esperanza otro dato que revela la memoria anual y es que en el caso del Programa de Prevención, en jóvenes y adolescentes, el porcentaje de  la mujeres participantes aumenta hasta el  23%.