AVAN | 23-05-2012

Los cuatro nuevos sacerdotes, impartiendo la bendición con monseñor Osoro y monseñor Benavent. (Foto: Javier Peiró)

Los cuatro nuevos sacerdotes, impartiendo la bendición con monseñor Osoro y monseñor Benavent. (Foto: Javier Peiró)


Diego Pastor, de 31 años, natural de Valencia; Francisco de Borja Lloréns, de 25, de Gandia; Raúl García, de 30, y natural de Puçol; así como Juan Sivera, de 24 años, de Jávea -cuyos testimonios vocacionales recogió PARAULA la pasada semana- ya son sacerdotes. El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, confirió la ordenación sacerdotal a estos cuatro jóvenes valencianos ante más de mil quinientas personas que abarrotaban la catedral de Valencia, en una misa que fue concelebrada por su obispo auxiliar, monseñor Enrique Benavent, y por más de 150 sacerdotes, entre ellos los rectores de los seminarios valencianos.
Monseñor Osoro aseguró en su homilía que “anunciar a Jesucristo, ser representante del Señor es lo más maravilloso que un ser humano puede hacer”. También, el arzobispo de Valencia les alentó a “ser pastores que cuidáis del rebaño hasta dar la vida si es preciso, gobernad no por la fuerza sino al estilo de Jesucristo, servid no por ganancia sino por generosidad, y convertíos en modelos del rebaño para que se visibilice que sois representantes del Señor, porque no estáis en medio de los hombres como uno más, sino que estáis representando a Nuestro Señor Jesucristo y esto lo tienen que experimentar todos los que estén a vuestro lado en vuestra manera de ser y de presentaros”.
De igual modo, el prelado les explicó las “advertencias que nos da el Señor” para que “tengáis cuidado de vosotros y de vuestro rebaño, al que cuidáis no con un contrato a ratos o por un tiempo determinado sino como servicio de toda la vida”. De igual manera, se refirió a “las dificultades que habrá en el cuidado de los demás”, y tomando palabras de San Pablo, señaló el riesgo de que “se metan entre vosotros lobos feroces que, incluso, deformen la doctrina”.
Para que no se produzca, les pidió “relación constante con Jesucristo y comunión permanente con el Papa, sucesor de Pedro, con vuestro Arzobispo, y con vuestros hermanos sacerdotes”.
Al término de su homilía, monseñor Carlos Osoro agradeció la presencia de las familias de los nuevos presbíteros, “porque habiéndoles dado la vida, habéis hecho que estos suceda hoy” e hizo un llamamiento a los jóvenes presentes en la ceremonia para que “estéis atentos por si el Señor os llama al sacerdocio”, porque “es lo más grande que le puede suceder a una persona, os lo aseguro”. En este sentido, el Arzobispo desveló “una gracia especial”, cuando “anoche acudieron a mí, cuando cenaba, dos jóvenes para comunicarle que querían en­trar en el Seminario”.
La ceremonia concluyó con los cuatro nuevos sacerdotes impartiendo con monseñor Osoro y su obispo auxiliar la bendición desde el presbiterio de la Catedral y con el Himno de la Coronación de la Virgen de los Desamparados, interpretado por el Coro del Seminario y todos los fieles participantes como canto final, tras la cual todos los asistentes ovacionaron a los nuevos presbíteros.