REDACCIÓN | 25-04-2019
El temporal de lluvia y viento que azotó la Comunitat Valenciana en estos últimos días, con lluvias de más de 300 litros por metro cuadrado en Jávea, Denia, Barx o Pinet, obligó a suspender o trasladar casi todas las procesiones previstas en los días grandes de Semana Santa al interior de los templos.
Así, Jesús Cervera, prior de la Semana Santa Marinera y párroco de Nuestra Señora de los Ángeles, en el barrio del Cabanyal, señala a PARAULA que, pese a la tristeza de los cofrades (“he visto muchas lágrimas”) por “no haber podido exteriorizar nuestra fe en las calles”, sin embargo “sí hemos hecho fiesta interior, y hemos ganado en reflexión”.
Así, en el Jueves Santo se cancelaba la visita colectiva a las capillas. Sólo la hermandad del Santísimo Cristo del Salvador acudió a la playa con las Tres Marías a lanzar el ramo de laurel al mar. Tampoco se pudo celebrar la Procesión del Santo Entierro ni el desfile del Domingo de Resurrección, en los que participan cerca de 4.000 personas.
El prior se ha hecho eco de la frustración de los Poblados Marítimos al tener que cancelar “el 90% de los actos debido al mal tiempo”, ya que la Semana Santa Marinera “es la fiesta popular y parroquial del barrio”, que “las cofradías llevan todo el año esperando y planificando”.
Con todo, el prior de la Semana Santa Marinera se queda con una lectura positiva de lo sucedido. Primero, porque “el agua caída ha sido en general muy beneficiosa para las gentes del campo”. Pero sobre todo, porque las celebraciones que se trasladaron al interior de los templos “ganaron en intimidad y singularidad”. Así el vía crucis, que al realizarse dentro de la iglesia “se vivió muy profundamente, y tocó el corazón de los fieles, uno de los cuales me dijo que jamás le había llegado tanto al corazón”.
De igual modo, notó una especial respuesta del pueblo en la Vigilia Pascual, donde “la gente no cabía en el interior del templo, y muchos la siguieron de pie”. Por ello, el prior ha asegurado que “lo ocurrido este año no va a servir para desanimarnos”. Al contrario, “vamos a vivir el misterio de la salvación con más fuerza, a armarnos de entusiasmo y de ilusión, a redoblar los esfuerzos para, si Dios quiere, volver a salir a las calles a llenarlas de luz la próxima Semana Santa”.
Vía crucis de los pueblos

‘Vía crucis de los pueblos’, dentro de San Miguel y San Sebastián. (FOTO: M.GUALLART)

Además, inmigrantes y refugiados de varias nacionalidades y feligreses españoles de diferentes parroquias participaron, en el llamado ‘Vía crucis de todos los pueblos’, que en lugar de efectuarse por el viejo cauce del río Turia, se trasladó por la lluvia a la parroquia de San Miguel y San Sebastián.
En el vía crucis se rezó y recordó “a todos los que sufren, a los mi­gran­tes, re­fu­gia­dos, des­pla­za­dos y víc­ti­mas de la tra­ta, así como a los menores no acompañados que no tienen familia”, según Olbier Hernández, titular de la delegación diocesana de Migraciones del Arzobispado, organizadora del acto.
Por otra parte, la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo prevista por las calles de Ciutat Vella, organizada por la parroquia de San Nicolás, se celebró finalmente también por el interior del propio templo.
Semana Santa en la diócesis