El Observatorio de Bioética de la UCV publica un libro sobre la fertilidad humana Prologado por el Arzobispo, con motivo de los 50 años de la encíclica 'Humane vitae'

E.A. | 13-09-2018
El Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia ha publicado un libro sobre la fertilidad humana, con motivo del 50 aniversario de la publicación de la encíclica ‘Humane vitae’, que se cumplió a finales del pasado mes de julio.
El libro que se titula ‘Regulación de la fertilidad humana, a la luz de la Carta Encíclica Humane Vitae’, ha sido coordinado por Justo Aznar, director del Instituto Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia y del Observatorio de Bioética, y prologado por el arzobispo de Valencia, el Cardenal Antonio Cañizares.

El libro contiene también capítulos elaborados por Juan Antonio Reig Pla, obispo de la diócesis de Alcalá de Henares, Alfonso Fernández, director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Santa María de Toledo, Julio Tudela, director del Master de Bioética de la UCV y Enrique Burguete, profesor de Antropología filosófica y teológica de la UCV.

Esta nueva obra se reflexiona sobre la ‘Humane vitae’, considerada la carta magna sobre el amor humano y la regulación de la fertilidad matrimonial, desde el punto de vista moral, histórico, biomédico, científico y también sociológico, teológico y pastoral.

La obra supone una mirada desde lo retrospectivo hacia lo futuro sobre el tema de la regulación de la natalidad y la paternidad responsable, sus consecuencias antropológicas y sociológicas, de modo que su riqueza proporcione nueva savia para la vida esponsal, familiar, social y eclesial.

“Teología del cuerpo”
Frente a la aceptación de la contracepción, la promoción del sexo sin procreación que la contracepción y esterilización prometían, y las nuevas posibilidades de la procreación sin sexo, que patentizan el fenómeno de la separación entre sexualidad y procreación, el beato Pablo VI es profeta de la “Teología del cuerpo” que después desarrollaría san Juan Pablo II. Su mirada sobre el cuerpo humano y su referencia al Creador son las bases antropológicas que alcanzarían todo su esplendor en el magisterio de San Juan Pablo II y Benedicto XVI.