El voluntariado católico no para en vacaciones En la diócesis de Valencia, diversas asociaciones y entidades católicas han organizado actividades de verano, con la ayuda de su voluntariado

REDACCIÓN / B.N. | 27-07-2018
En la diócesis de Valencia, diversas asociaciones y entidades católicas han organizado actividades de verano, con la ayuda de su voluntariado, para acompañar a personas con diversas problemáticas como aquellas que están privadas de libertad, que no tienen hogar, que presentan adicciones o que se encuentran en riesgo de exclusión social y así dar continuidad a los programas de ayuda que realizan con ellos a lo largo del año. Es el voluntariado que no para en vacaciones.

Tiempo libre, creativo y sin nada de drogas
El grupo Martes, regido por la Fundación de los salesianos FISAT (Fundación Iniciativa Solidaria Ángel Tomás), que ayuda a personas con adicciones, desarrollará del 8 al 14 del próximo mes de agosto una acampada en el albergue Don Bosco de Albaida.
“Se trata de enseñarles, en un espacio diferente de tiempo libre y creativo, otras maneras de vivir la vida sin necesidad de recurrir a las drogas”, según fuentes de esta entidad.

Este verano, participarán cerca de una treintena de personas, entre ellas, internos del Centro Penitenciario de Picassent o personas de la calle que presentan adicciones y que son atendidas en el llamado ‘Grupo Martes’, así como voluntarios y familiares que pueden ir a visitarlos.

Para poder ser voluntario del ‘Grupo Martes’ es requisito imprescindible realizar un curso de formación, un programa básico de voluntariado, y participar en actividades formativas del propio Grupo a lo largo del año.

San Juan de Dios se lleva de veraneo a las personas sin hogar
Las personas sin hogar atendidas en Valencia por los Servicios Sociales de la Orden de San Juan de Dios, tanto en el albergue como en la red de viviendas de inserción social que coordina la entidad, van a disfrutar de unos días de vacaciones de verano en la localidad valenciana de Segart.

Se trata de un campamento de diez días, entre la segunda y tercera semana de agosto, donde los usuarios compartirán unos días de ocio y convivencia con los voluntarios de la orden, una educadora y dos trabajadores sociales de San Juan de Dios. Además realizarán distintas actividades como senderismo, piscina, juegos de mesa y talleres de relajación y risoterapia.
Esta iniciativa tiene como objetivo que las personas sin hogar “salgan de sus rutinas diarias y disfruten unos días de descanso real después de todo un año ocupándose de su proceso de reinserción social”, según fuentes de la entidad.

Vacaciones para personas con discapacidad
También la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad de Valencia (FRATER ha organizado actividades de verano con la ayuda de voluntariado Así entre el 1 y el 9 de agosto una treintena de personas con discapacidad procedentes de la diócesis de Valencia en su mayoría participarán en un campamento en el Valle de Baztán, en Navarra.

Cáritas no cierra
Cáritas Diocesana de Valencia continua en verano con las acciones habituales que desarrolla a lo largo del año, a través de sus programas de ayuda a familias, a la infancia, a refugiados, personas sin hogar, o mujeres en riesgo de exclusión social, “intensificando aquellas actividades de tiempo libre y de acompañamiento a niños, en las escuelas y colonias de verano, y a sus familias, y las clases de castellano para inmigrantes, entre otras”, según han indicado fuentes de la entidad.

Talleres para presos

El Secretariado de Pastoral Penitenciaria del Arzobispado de Valencia (SEPVAL) ha programado un taller de expresión corporal para jóvenes internos en la Unidad de Preventivos del Centro Penitenciario de Piscassent.
El taller, que comenzará a finales de este mes de julio, será llevado a cabo por voluntarios, y va dirigido a aquellos reclusos jóvenes con “más problemáticas”, según fuentes del Secretariado que ha habilitado el mail penitenciaria@archivalencia.org para aquellas personas interesadas en recibir información y ser voluntarias.

La idea es ofrecer a los internos, también en verano, una continuidad al acompañamiento que el voluntariado les ofrece a lo largo del curso. Así, este verano también han organizado el ‘Campamento Libertad’ con la participación de un centenar de internos e internas de la prisión que durante dos semanas han realizado actividades y talleres coordinados por voluntarios de la UCV.

Maestros en las ondas
Un grupo de jóvenes valencianos se encuentra colaborando en Honduras para ayudar a más de 6.000 adolescentes y niños con distintos proyectos, entre ellos uno que permite a jóvenes que trabajan en el campo estudiar por la noche con la ayuda de un programa de radio. Los proyectos en los que participan los jóvenes valencianos son promovidos por la ONG para el desarrollo Asociación Colaboración y Esfuerzo, ACOES Honduras, fundada hace 25 años por el misionero español Patricio Larrosa, nacido en Granada.

Los jóvenes valencianos realizan estancias de colaboración con la ONGD en la capital, Tegucigalpa, donde “llevan a cabo labores de atención médica primaria en escuelas así como acompañamiento a jóvenes y niños de barrios más empobrecidos para conocer su realidad”, tal y como explican fuentes de la ONGD en Valencia.
Respecto al proyecto ‘Maestro en Casa’, de formación a través de un programa de radio, la delegación valenciana de la ONGD colabora desde hace años con el Instituto Hondureño de Educación por Radio (IHER) “para que los jóvenes que trabajan todo el día en el campo y que quieran continuar sus estudios de Secundaria, con la dificultad de vivir en comunidades rurales remotas, puedan hacerlo por la tarde y noche formándose con la ayuda del programa transmitido a través de la radio”, comentan. Llegan a 37 comunidades rurales de 8 departamentos de Honduras: Comayagua, Copán, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz, Olancho, Valle y Choluteca.

Además, los voluntarios valencianos también han visitado zonas rurales del país donde la población indígena carece de facilidades para acceder al ámbito educativo “para acercarles la escuela, sobre todo a las mujeres, lo que supone un reto que favorece una vida más digna y de calidad”, según ACOES, que ha destacado que “en estos lugares el futuro de cada niño depende en gran parte de la educación que reciba”.