La Iglesia valentina amplía los recursos destinados a la acogida La segunda fase se iniciará tras la tramitación de las peticiones de asilo

EVA ALCAYDE | 21-06-2018
La diócesis de Valencia sigue muy pendiente de las necesidades de los inmigrantes llegados el pasado domingo a bordo del ‘Aquarius’ y de los dos buques de rescate italianos. De hecho, ha ampliado el número de recursos que ha ofrecido a las administraciones públicas para esta emergencia humanitaria.

Al cierre de esta edición de PARAULA, estaba previsto que el obispo auxiliar de Valencia, Arturo Ros, junto con la secretaria general de Cáritas Diocesana de Valencia, Fani Raga, y el delegado del Secretariado Diocesano de Migraciones, Olbier Hernández, mantuvieran una reunión con las instituciones, para coordinar la segunda fase de la acogida.
La diócesis ha puesto a disposición de la Generalitat más lugares y más plazas disponibles, para atender a los inmigrantes, una vez finalice la intervención de la Policía Nacional, en el estudio de las peticiones de asilo, que según lo previsto se prolongará unos diez días más. Al parecer, de esa reunión con las instituciones se saldrá sabiendo el número de inmigrantes que se acogerá en los recursos ofrecidos por la Iglesia en Valencia.

Rescate al minuto
La expectación por la llegada del ‘Aquarius’ a Valencia era máxima el pasado domingo. Más de 600 periodistas de todo el mundo se apostaron junto al Puerto de Valencia para cubrir la llegada y las primeras labores de emergencia humanitaria.
Las imágenes que pudimos ver a través de los medios de comunicación y las redes sociales reflejaban el agotamiento por el largo viaje, la incertidumbre por su situación, el desconcierto por el futuro, pero también el alivio por haber salvado sus vidas y el agradecimiento por acogida.

Y escuchamos testimonios como el de una mujer: “No pensaba que me iban a rescatar. Dios nos salvó. Cuando caí al agua, pensé que moría. Tuve miedo. Pero me sacaron y por eso estoy aquí hoy”. Algunos de los cristianos nigerianos cantaban y agradecían a Dios a su llegada al puerto de Valencia, otros levantaban sus manos en oración mientras pisaban tierra firme. Lo que no sabían es que en las misas del fin de semana en Valencia hubo oraciones específicas por ellos.