El Papa sólo dejará el Vaticano en verano para ir a Corea del Sur Una decisión “normal” en verano según el portavoz de la Santa Sede, que confirma que confirma que Francisco se encuentra bien de salud

REDACCIÓN / AGENCIAS | 03-08-2014

Durante los meses de julio y agosto, el Papa ha reducido su agenda de trabajo, aunque no tomará vacaciones estivales, como ya hizo el año pasado, primero de su pontificado.
La disminución de la carga en la agenda de Francisco ha sido considerada “normal” por el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, que ha precisado que el Obispo de Roma se encuentra bien de salud y que la reducción de sus compromisos se debe al periodo veraniego.
Así, durante en agosto, igual que ha sucedido en julio, el Santo Padre no celebrará la misa pública matutina en Casa Santa Marta. En cuanto a las audiencias generales de los miércoles, han sido suspendidas durante el mes de julio pero está previsto que se reanuden los días 6, 20 y 27 de agosto. El 13 de agosto no habrá audiencia porque el Papa partirá para el anunciado viaje a Corea del Sur (13-18 agosto). La oración del Ángelus sí se llevará a cabo en agosto, igual que ha sucedido en julio, desde el balcón del Palacio Apostólico del Vaticano los domingos en los que Francisco se encuentre allí (el día 17 estará en Corea).
Así, pues, Francisco renuncia por segundo año consecutivo a trasladarse al palacio pontificio de Castel Gandolfo para tomar un descanso durante el verano, y su única salida fuera de Roma en agosto está previsto que sea -según los datos disponibles al cierre de esta edición de PARAULA- al país asiático para la Jornada de la Juventud de ese continente.

Con los pentecostales
El Papa se ha trasladado, además, está semana a Caserta (Italia) los días 26 y 28 de julio. El primer día, se encontró con los católicos de esta ciudad cercana a Nápoles y celebró una misa en honor a su patrona, Santa Ana. Mientras, el pasado lunes se reunió también en Caserta con la comunidad de cristianos pentecostales.
En esa visita ecuménica, el Santo Padre pidió perdón por las persecuciones contra los pentecostales, que fueron protagonizadas incluso por católicos durante la época fascista en Italia. El Obispo de Roma exhortó a abandonar el uso de la palabra “secta” para referirse a esta familia protestante, e invitó a seguir el camino común de todos los cristianos de las diferentes confesiones en nombre de Jesús. El Papa se quedó también a almorzar con el pastor Giovanni Traettino, amigo suyo desde los tiempos de Bueno