Redacción | 10-02-2017
tribunal-eclesiasticoEl presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, fue el encargado de pronunciar la lección magistral en la apertura del Año Judicial del Tribunal Eclesiástico de Valencia, celebrada en el Centro Cultural La Beneficencia el pasado día 3, en un acto que fue presidido por el arzobispo de Valencia, cardenal
Antonio Cañizares. En su disertación sobre ‘Objeción de conciencia y Ordenamiento jurídico’, el jurista aseguró que “no existe un derecho general a la objeción de conciencia, salvo en supuestos en los que exista absoluta nitidez de una contraposición entre la conciencia y el deber público de intensidad tal como la que puede concurrir ante el servicio militar obligatorio, o por intervenir en la práctica del aborto”.
“No estamos ante una institución delimitada en todos sus perfiles, porque el conflicto entre la norma jurídica positiva y el imperativo moral que surge de las convicciones personales más profundas es ciertamente expansivo”, indicó.
Así, “se replanteará bajo las más diversas formas imaginables y, nuevamente, de una forma u otra será el juez en cada caso quien decida con arreglo a la sensibilidad inherente al ejercicio de su función”. Ahora bien, “ningún sistema que aspire a ser estable y equitativo debe de dejar de contemplar la posibilidad de excepcionar el cumplimiento de la norma en casos determinados cuando un deber moral se contraponga radicalmente con un deber jurídico”.
Cardenal Cañizares
En su intervención, el Cardenal Antonio Cañizares defendió a este respecto que “compete a la autoridad civil prestar atención a sus ciudadanos, a quienes sirve. Cuando una norma es rechazada por la conciencia, debe replantearse su contenido y finalidad, y examinar si es posible atender a las particularidades de quien se ve compelido a obedecer a Dios antes que a los hombres. Ésta, y no otra, será la auténtica muestra de madurez democrática de quien se dice respetar los derechos y libertades fundamentales de la persona, no dejando que sea exclusivamente la iniciativa del ciudadano, expresada a través de los cauces que el derecho le ofrece, para materializar el contenido de su objeción de conciencia, sino que esta iniciativa corresponde tomarla a los Poderes Públicos”.
Apertura del Año Judicial
Entre otras autoridades, tomó parte en el acto de apertura la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Pilar de la Oliva; la consellera de Justicia, Gabriela Bravo; la vocal del Consejo General del Poder Judicial, Carmen Llombart; el magistrado de la Sala II del Tribunal Supremo de Madrid, Francisco Monterde; el presidente de la Audiencia Provincial de Valencia, Fernando De Rosa; la rectora de la Universidad Católica de Valencia (UCV), Asunción Gandía, de la Universitat de València y de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
También asistieron los obispos de la Provincia Eclesiástica, valentina, responsables del Tribunal Eclesiástico de Valencia y numerosos profesionales de la  judicatura valenciana.
La reforma del papa Francisco en la justicia eclesiástica de Valencia
158 sentencias de nulidad
Con motivo de la apertura del Año Judicial, el Tribunal Eclesiástico de Valencia publicó su memoria del 2016 en el que dictó 158 sentencias de primera instancia de proceso declarativo de nulidad matrimonial, 156 de ellas afirmativas, lo que supuso duplicar el número de sentencias respecto al año anterior, en 2015, cuando ascendieron a un total de 75.
En cuanto a demandas en primera instancia de nulidad matrimonial del proceso contencioso ordinario, durante 2016 se registraron 156 demandas, lo que significa un incremento del 73 por ciento con respecto a 2015, cuando se contabilizaron 90.
Menos de un año
De igual modo, en 2016 el Tribunal consiguió agilizar los trámites de los procesos de nulidad matrimonial “aumentando por 6 el número de sentencias dictadas en menos de un año respecto al año anterior”, alcanzando la cifra de 73. “Este dato marca el inicio de una tendencia” y responde a la aplicación de la reforma del papa Francisco en nuestra diócesis de Valencia.
El promedio de duración de las causas de nulidad en el año 2016 fue de 9 meses: se dio el caso de sentencias tramitadas en 3 meses y también hasta 11 meses. En 2015 las sentencias resueltas en menos de un año suponían un 16 por ciento del total, mientras que en 2106 supusieron un 46 por ciento.
Gratuidad
Además, tras acreditar la documentación correspondiente, en el cien por cien de los casos en 2016 “se ha concedido el beneficio solicitado”, tanto de patrocinio gratuito como de reducción de costas.
Asimismo, durante 2016 se solicitaron 243 entrevistas frente a las 196 del año 2015, lo que supuso un incremento del 24 por ciento. El 42 por ciento “alegaban graves dificultades económicas y de éstas el 60 por ciento pedían acogerse al patrocinio gratuito mientras que el 40 por ciento restante demandaban reducción de costas”, según la memoria.
Por otro lado, en actividades formativas, destacó en 2016 la celebración de cuatro ediciones del Curso ‘Fundamentos prácticos e imprescindibles para el ejercicio de la Psicología Forense’ organizados por la Vicaría Judicial del Arzobispado de Valencia y el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana en sus sedes de Valencia y Alicante.
El Cardenal anuncia un nuevo servicio de mediación intrajudicial en el T. Eclesiástico
El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, anunció durante la apertura del Año Judicial del Tribunal Eclesiástico de Valencia, el diseño de un nuevo servicio de acompañamiento y mediación intrajudicial en el propio Tribunal, a disposición de los fieles que se encuentren ante situaciones de conflicto y necesidad en sus relaciones familiares mientras se desarrolla el proceso de nulidad.
Este servicio de acompañamiento tiene su inspiración, en la Exhortación Apostólica Postsinodal ‘Amoris Laetitia’.
De esta manera, en su intervención en el acto de apertura, tras la Lección magistral que pronunció el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, el Cardenal reclamó la “ayuda y el consejo de todos los profesionales implicados en la atención a las familias y la administración de justicia, así como de todos los oficios y órganos de la diócesis de Valencia para diseñar e implantar de la forma más eficaz posible este servicio”.
Así, “serán sus objetivos el acompañamiento a la reconciliación, el acompañamiento para una nulidad pacífica y el acompañamiento familiar”, aseguró.
La mediación intrajudicial va dirigida “por un lado a aquellos fieles que se encuentran ante una crisis de vida y solicitan a la Iglesia un pronunciamiento declarativo acerca de su vínculo matrimonial, y por otro los que se ven afectados por situaciones de especial dificultad económica, o por una discapacidad de algún miembro de la familia para que reciban una acogida en nuestras sedes judiciales y organismos diocesanos que respeten su dignidad de fiel y respondan generosamente a esta necesidad”.
Con este nuevo servicio, desde el Tribunal “se plantea la posibilidad de establecer un acompañamiento a las familias con la intención de aportar diferentes recursos que permitan que el deseo de la familia permanezca vivo, intentando en primer lugar, superar la crisis matrimonial en caso de que aún sea posible”. En caso contrario, “al menos ayudar a entender la familia como un espacio permanente de vínculo y cuidado más allá del individuo”.
Este instrumento pastoral “podría plantearse como un espacio de acompañamiento y asesoramiento sobre cuestiones relacionadas con el crecimiento del amor, la superación de los conflictos y la educación de los hijos”, según han señalado fuentes del Tribunal Eclesiástico de Valencia.