En la eucaristía participó un coro de inmigrantes. (Foto: M.Guallart)

En la eucaristía participó un coro de inmigrantes. (Foto: M.Guallart)


Redacción | 20-01-2017
“Amar a los inmigrantes y refugiados no es simplemente mirarles, sino identificarse con ellos”, señaló el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, durante la misa con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado. A la celebración, que tuvo lugar en la iglesia de Santa Catalina de Valencia, el pasado domingo 15, acudieron numerosos inmigrantes con las banderas de sus países de origen y acompañados por sus hijos, dado que la Jornada este año está dedicada especialmente a los menores.
Ayuda para los refugiados
En su homilía, el Arzobispo señaló que “siempre hubo migraciones, pero lo que en estos momentos está sucediendo es enteramente nuevo y apela a nuestra conciencia para que nos convirtamos en ayuda para los pobres, para los refugiados, para los más necesitados, porque son hermanos nuestros y Dios no hace distinción entre pueblos sino que se entrega a todos”.
El Cardenal afirmó que “es necesario hacer una nueva sociedad donde no quepa lo que está sucediendo ahora mismo, el tener que dejar los propios países buscando una situación de justicia. El mundo necesita cambiar, y no lo cambian las ideologías ni los sistemas políticos, sino el amor de misericordia, que no es simplemente mirar a los inmigrantes y refugiados, sino identificarse con ellos”.
El Cardenal llamó a “no colaborar con la injusticia y la exclusión, sino a construir una humanidad nueva con hombres y mujeres nuevos capaces de amar con el amor de Jesucristo, que se muestra con especial ternura con los últimos y los más pequeños”.
Centenares de inmigrantes
A los pies del altar fueron colocadas imágenes ilustrativas de la tragedia de los inmigrantes y refugiados llegados a Europa en los últimos meses. Las cifras, bien elocuentes, fueron colocadas en un panel durante las ofrendas.
La misa, organizada por el Secretariado Diocesano de Migraciones del Arzobispado, contó también con la participación de valencianos familiares de emigrantes “que comparten con ellos a lo largo del año inquietudes y luchas para mejorar sus condiciones de vida”, según Olbier Hernández, director del Secretariado.
Luego, tras la misa, repartieron por las calles del centro de Valencia globos verdes con el lema de la jornada ‘Menores migrantes vulnerables y sin voz. Reto y esperanza’ y compartieron una ‘xocolatà’ caliente.
Actualmente, en la diócesis son acogidos cerca de 50 refugiados y atendidos centenares de inmigrantes por Cáritas Diocesana, el Secretariado de Migraciones, la Confer y el Servicio Jesuita de Migrantes.