REDACCIÓN | 14-11-2019

Juan Manuel Cotelo y Paz Navarro durante la presentación del libro.


Juan Manuel Cotelo presentó su libro ‘El mayor regalo. Guía práctica para celebrar la Fiesta del perdón’, basado en la película homónima, estrenada ya en 25 países y dirigida por el mismo au­tor. Durante la presentación, el cineasta aseguró que “aprender a amar incondicionalmente es una tarea para toda la vida. Y no es un aprendizaje teórico, si­no práctico”.
El acto, que tuvo lugar en la Universidad Católica de Valencia, contó con la participación de Cotelo y Paz Na­va­rro, editora del Grupo Editorial Sar­gantana.
La publicación recoge historias que no cupieron en la película, testimonios ejemplares de perdón y reconciliación que sus protagonistas compartieron con el escritor madrileño “y que demuestran que cualquier conflicto puede tener final feliz gracias al perdón, el arma de construcción masiva más eficaz del planeta”, explicaron.
Se suman, a su vez, las lecciones aprendidas por el director de cine tras largos cuatro años investigando sobre el perdón.
El libro “está pensado para tres tipos de lectores: personas que puedan tener dificultades para pedir perdón, personas que puedan tener dificultades para perdonar y personas que no se perdonan a sí mismas aunque hayan sido perdonadas por otros. Por eso el sentido del libro es dar esperanza, a partir de casos reales”, expresó el autor.
También ofrece claves para prevenir conflictos, pues “vivimos en un entorno donde hay ex­pertos en dividir. Tenemos mu­chos maestros del odio, y que lo hacen de modo legal. Personas que utilizan un vocabulario acep­tado para provocar odio, mu­chas veces basándose en co­sas tan nobles como la paz, la libertad, la justicia, el progreso. Se usan estos términos para atacar. Tér­minos tan inocentes como ‘de­recha’ o ‘izquierda’ ponen sellos, barreras que dividen”, asegur­ó.
Asimismo, Juan Manuel Cotelo insistió en que tanto el libro como la película están dirigidos a todos los pú­blicos, pues “el amor no es pro­piedad de los del norte, de los del sur, de los católicos, de los ateos. Dios no establece clasificación de personas, y yo tampoco. Pensar que el perdón es algo para quien tiene fe es no conocer al ser humano”.