AVAN | 23-05-2012

El Arzobispo de Valencia presidió en el salón gótico del Palacio Arzobispal la constitución del tribunal que estudiará la curación. (Foto: Alberto Sáiz).

El Arzobispo de Valencia presidió en el salón gótico del Palacio Arzobispal la constitución del tribunal que estudiará la curación. (Foto: Alberto Sáiz).


Ocho años después de que le fuera diagnosticado un cáncer a una mujer y de que los médicos le dieran ocho meses de vida, se ha constatado la remisión completa de la enfermedad. La mujer, madre de familia, se encomendó durante su enfermedad al fundador de las Obreras de la Cruz -una hermana suya pertenecía a este instituto secular-. Ahora ha arrancado en Valencia el estudio de este “posible milagro” atribuido a la intercesión de Vicente Garrido Pastor (Benaguacil, 1896 – Moncada, 1975), según indicaron a la agencia AVAN fuentes de la delegación diocesana para las Causas de los Santos. Su proceso de beatificación instruye actualmente en Roma.
La “posible gracia” obrada por el actualmente siervo de Dios Vicente Garrido corresponde a una curación “inexplicable” de un cáncer a una madre de familia de Albacete. Concretamente, le fue diagnosticado en 2003 un “adenocarcinoma de endometrio, estadio IVB, por afectación metastásica en cadera derecha” con una esperanza de vida de 10 meses.
Sin embargo, transcurridos ocho años, el tumor ha remitido. “Después de numerosos controles y valoraciones médicas por parte de especialistas oncólogos de varios hospitales”, en 2011, los últimos informes y pruebas realizadas constataron la “remisión completa” del tumor y la “ausencia actual” de la enfermedad.
La mujer en la que se obró el “probable milagro”, que cuenta con una hermana perteneciente precisamente al instituto secular Obreras de la Cruz, “se encomendaba a su fundador”, el siervo de Dios Vicente Garrido, “a quien rezaban y rezan y le guardan enorme devoción”.
Estudio
El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, presidió la pasada semana en el Palacio Arzobispal la constitución del tribunal que se encargará de recoger la documentación, pruebas médicas y testificales para examinar y probar la existencia de este hecho milagroso. La delegación lleva varios años investigando esta causa.
Una vez transcurrido el periodo de estudio del “presunto milagro” en la fase diocesana, el tribunal ahora creado, formado por sacerdotes, médicos y peritos, remitirá la documentación a la Santa Sede para que continúe allí el proceso.
En ese caso sería valorado por el congreso de médicos de la congregación vaticana para las Causas de los Santos, posteriormente por la comisión de teólogos y, finalmente, por la de obispos y cardenales, que remitirían y presentarían la documentación al Papa, quien promulgaría el decreto de milagro. Al tratarse de lo que se conoce como una ‘causa de virtudes’, para llegar a la beatificación se requiere la aprobación de un milagro. Si el proceso concluyera con la aprobación del milagro, “su declaración como beato sería inmediata”.
El proceso de beatificación de Vicente Garrido fue abierto el 12 de junio de 1990 en Valencia y clausurado el 14 de septiembre de 1999, en Moncada (Valencia). Más tarde, el 20 de octubre de 2000, la Congregación para las Causas de los Santos concedió el decreto de validez del proceso iniciado en Valencia, pasando a ser instruido en Roma.