REDACCIÓN | 4-010-2014

Don Antonio, a su llegado a la parroquia de Utiel.

Don Antonio, a su llegado a la parroquia de Utiel.


El cardenal ofreció su cruz pectoral a la patrona de Utiel, la Virgen del Remedio.

El cardenal ofreció su cruz pectoral a la patrona de Utiel, la Virgen del Remedio.


El cardenal Antonio Cañizares rezó el viernes por la mañana ante la imagen de la Virgen del Remedio, patrona de Utiel, su localidad natal, hasta donde se desplazó después de hacer su entrada a la diócesis de Valencia por la población de Villargordo del Cabriel, y le regaló su cruz pectoral.
El purpurado visitó la iglesia de Santa Ana en Utiel en la que saludó a sus paisanos y expresó su “profundo agradecimiento no sólo por estar aquí sino por todo lo que significáis para mí y, más en este día, en la víspera de que la diócesis de Valencia tome posesión de mi persona”.
Según el purpurado, la Virgen del Remedio, “lo que más queremos los utielanos”, “siempre la he tenido en Roma en mi capilla y ante Ella he rezado todos los días”. Además, el purpurado anunció que “volverá el último domingo de octubre” a la localidad para la subida de la imagen de nuevo a su santuario con motivo de las fiestas patronales.
Durante este acto en la iglesia de Santa Ana, tuvo lugar la tradicional bendición en la que fue impuesta la imagen de la Virgen sobre la cabeza del Cardenal y el purpurado regaló su cruz pectoral a la patrona para que quede allí definitivamente.
Tras concluir la celebración en el templo parroquial, que se encontraba completamente abarrotado, el cardenal saludó durante quince minutos a los vecinos de la localidad, entre los que figuraban también alumnos del colegio de las Hijas de la Caridad de Santa Ana de Utiel.
 
“La fe es la mejor herencia”, según expresa el Cardenal
Durante la celebración en la iglesia de Santa Ana de Utiel, el cardenal Antonio Cañizares manifestó que la fe “es la mejor herencia y la mayor riqueza que puede haber realmente”.
Además, animó a los utielanos a “pedir para que yo ayude al mundo, y a la gente que se me ha confiado, a que crea, a que Dios lo tengan en el centro de todo, porque teniéndole a Él lo tenemos absolutamente todo y quien no lo tiene le falta todo, así de claro”.
Igualmente, el cardenal Cañizares invitó a “pedirle a la Virgen que como Ella sea humilde y sencillo y que pueda pronunciar siempre “Aquí está el esclavo del Señor”. Asimismo, exprsó su deseo de “ser de verdad ese siervo del Señor para ser siervo de todos y que sea como la Virgen, la Serranilla, pobre y con los pobres, que cante como Ella a Dios ya que sólo Él es el futuro de la humanidad entera”.
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