REDACCIÓN | 11-12-2015

El Cardenal presidió la misa estacional en la Catedral. J.Peiró

El Cardenal presidió la misa estacional en la Catedral. J.Peiró


El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, señaló en la Catedral, durante la misa en la fiesta de la Inmaculada el pasado día 8, que “el hombre que, como la Virgen Inmaculada, se abandona totalmente en las manos de Dios no pierde en absoluto su libertad, sino todo lo contrario, encuentra la verdadera felicidad, el gozo grande de vivir la verdadera libertad”.
En la homilía de la misa estacional que presidió en la Seo, completamente llena, don Antonio insistió en que “no tengáis miedo de pareceros a María, de ser discípulos de Cristo. No es de vergüenza manifestarlo y testificarlo, no os echéis atrás en el seguimiento de Cristo”.
En realidad, “si nos fijamos en María Inmaculada, vemos que hacer el bien y obedecer a Dios es fuente de felicidad y de verdadera alegría, la que el mundo no da”, añadió el arzobispo de Valencia, que apeló a que “que ofrezcamos esto a las gentes de nuestra España actual, que tan necesitada está y que vive con frecuencia tan grandes desconciertos y zarandeos”.
Por ello, en la fiesta de la Inmaculada, “estamos llamados a la esperanza, una esperanza que brota en la obra del amor de Dios en María, es el triunfo del amor de Dios, que tiene la última palabra”.
Además, el Cardenal subrayó que la Inmaculada Concepción “es patrona de España para imitarla, no para tener sólo un día de fiesta” e instó a los fieles a “ser cristianos y a hacer cristianos”, que es “una necesidad urgente y por eso vamos a trabajar para la renovación en nuestra diócesis de la Pastoral de Iniciación Cristiana”.
En la celebración, en la que don Antonio impartió la bendición Papal con indulgencia plenaria, concelebraron medio centenar de sacerdotes. Fue también misa de clausura para el XXX Encuentro Nacional del Diaconado Permanente, organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española, que se desarrolló en Valencia.
En la misa, en la que intervino la Coral catedralicia, tomaron parte, además, los Seminarios Mayor y Menor de Valencia, y capellanes de la Universidad Católica de Valencia ‘San Vicente Mártir’, de cuya creación se cumplían 12 años.