El Santiago Apóstol del Cabanyal, premiado por su modelo de integración y convivencia Las fundaciones ATRESMEDIA y La Caixa distinguen al colegio diocesano por sus iniciativas sociales
Imagen de archivo del colegio Santiago Apóstol. Foto: A.SÁIZ

C.A. | 09.07.2020

Un colegio único y cuyo compromiso social va más allá de las aulas. Así es el colegio diocesano Santiago Apóstol del Cabanyal-Malvarrosa, que ha logrado con su ‘Modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos en el aula’ uno de los cinco Premios ‘Grandes Iniciativas’ de la Fundación ATRESMEDIA y la Fundación La Caixa, que reconocen a nivel nacional la innovación y excelencia pedagógica. Con la participación de la Fundación Orange, ha recibido el ‘Premio Especial Convivencia en el Aula’ de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

Como explica el director del colegio Santiago Apóstol, Jordi Bosch, “en un entorno socioeconómico deprimido y complejo, hemos desarrollado comunidades de aprendizaje implicando a los distintos actores del barrio y a las familias en la toma de decisiones. El centro registraba altos niveles de conflictividad. Pero hemos implicado a las familias, incluso trabajamos la alfabetización de los padres de los alumnos. Con ello, hemos obtenido resultados importantísimos en la reducción del absentismo escolar y la mejora de la convivencia entre todos”.

“El problema más grave -explica el director- que teníamos en nuestro colegio hace cinco años era la violencia física y verbal, pero el cumplimiento de la norma ‘Me gusta que me trates bien’, dentro del modelo de prevención, nos ha ayudado mucho a mejorar la convivencia del centro y queremos mejorar mucho más, porque la violencia ha disminuido pero todavía existe. Por ello, queremos un colegio sin violencia y para ello nos vamos a apoyar en este modelo y también en el Evangelio”, asegura su director.

El arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, les ha felicitado por “este premio que conecta a toda la sociedad con la realidad de los colegios de iniciativa social, que verdaderamente muestran la labor de integración que hacemos con los niños, jóvenes y adultos en zonas deprimidas, y el poder de transformación social que se puede llegar a experimentar gracias a la educación, a la educación integral de la persona. Por ello, la educación de iniciativa social es un modelo, reconocido como transformador, integrador y que es palanca para igualar en oportunidades, con el esfuerzo de tantos educadores, las familias, de la propia Iglesia, de quienes ayudan a los que más sufren”.

El Colegio Santiago Apóstol involucra a 200 alumnos, 100 familias y 23 profesores. En la actualidad, el colegio Santiago Apóstol registra un 95 por ciento de alumnado que pertenece al pueblo gitano en educación Infantil, Primaria y Secundaria, y en un 50 por ciento en sus estudiantes de Formación Profesional Básica.

Absentismo escolar
Asimismo, entre los buenos resultados figura la reducción notable del absentismo escolar “prácticamente a la mitad” en todos los niveles educativos, especialmente en Formación Profesional Básica, pasando del 51 por ciento en el curso 2017-2018, al 20 por ciento en 2018-2019. Asimismo, en Infantil hasta Secundaria, el colegio tenía hace años una media de 35 por ciento de absentismo escolar que bajó ya al 13’8 por ciento en el curso 2018-2019.

En este sentido, Ana Flores, madre de un alumno del centro, afirma que “hay que aprovechar esta oportunidad única” de poder ir al colegio porque “hay muchos padres que, como yo, no pudieron ir o terminar los estudios y esto es muy bueno”. Igualmente, Nieves Ceballos, alumna de Formación de Familiares -que aprobó el examen teórico de conducir gracias al colegio- valora la importancia de asistir siempre a clase, porque “si no, se pierden muchas cosas” y el aprendizaje es clave.

De igual forma, otro de los datos de éxito tras la aplicación de este proyecto educativo es la reducción de los expedientes disciplinarios en el centro que si en el curso 2015-2016 ascendieron a un total de 61, bajaron a 39 en el curso 2016-2017, y a 7 en el curso 2019-2020, según explica su director.
Precisamente, ante los buenos resultados, “ahora son las propias familias las que piden que siga desarrollándose este proyecto en el centro” y este curso próximo volverá a implantarse.

La ceremonia de entrega de estos premios se celebrará en septiembre de 2020 y convocará a profesores, centros de formación y principales agentes del sector educativo que apuestan por impulsar la calidad educativa en España.

Desayuno, duchas y… para los padres clases

Con muchas las iniciativas sociales que hacen que el trato con los alumnos sea especial en el colegio Santiago Apóstol. Un claro ejemplo es el trabajo que realizaron durante el confinamiento y que relató a PARAULA una de sus profesoras más veteranas, Mª Carmen Gans: “Algunas familias viven en chabolas y no tienen dirección, ni luz, así que les he llevado yo la tablet en persona, con algo de comida, claro”. También instalaron un wifi comunitario en una de las zonas donde viven la mayor parte de los alumnos.

En el centro, y como recogía en un amplio reportaje PARAULA en 2017, ofrecen a los alumnos la posibilidad de desayunar, ducharse y ponerse ropa limpia. También que el centro está abierto hasta las 18 h. y les ofrecen talleres, repaso, además de darles la merienda. “Empezar el día con una sonrisa y mostrarles nuestra cercanía es fundamental para nosotros”, esta frase de una de las profesoras ejemplifica el trato que reciben los alumnos.
Entre las iniciativas que tiene el centro también destaca la radio, una herramienta que gestionan los alumnos para mejorar lectura y escritura.

El colegio está totalmente abierto al barrio y ofrece formación gratuita al vecindario y familiares de los alumnos y así favorecer la formación y así ser “un elemento de transformación social en nuestro entorno”, según explica Jordi Bosch. De hecho, como contaba PARAULA, muchos padres aprender a leer y a escribir e incluso reciben clases de conducir.

Otra innovación, incluida dentro modelo dialógico de prevención, son las asambleas cuyo objetivo es mejorar la convivencia y reducir los conflictos y en la que participan profesores, alumnos y padres: “todos aportan soluciones hacemos factible que las voces de todos sean escuchadas”, señala Bosch.

El colegio cuenta con un gran ejército de voluntarios que apoyan diferentes iniciativas.