L.B. | 24-11-2017

Celebración en la parroquia San Juan Bosco, de Valencia. (FOTO: Pablo Arias)

Este año, el movimiento Renovación Carismática Católica ha cumplido 50 años. El aniversario reunió en Roma a ochenta mil carismáticos de todo el mundo en un encuentro con el papa Francisco en Pentecostés. En Valencia se celebrará el próximo sábado 2 de diciembre, con un concierto de Martín Valverde en el Seminario de Moncada. Elías Badiella, coordinador diocesano, acerca a PARAULA este movimiento.
– ¿Qué es la Renovación Carismática Católica?
– Es una corriente de gracia espiritual. Una experiencia profunda de la presencia del Espíritu Santo en nosotros y su acción en nuestras vidas. El fin de la Renovación es renovar y reavivar nuestra vida de fe por medio del don del Espíritu Santo.
– ¿Cómo surgió esta iniciativa?
– La Renovación Carismática Católica se inició en un retiro para estudiantes de la Universidad de Duquesne (Pittsburgh, Pennsylvania) en febrero de 1967. Los estudiantes habían pasado gran parte del fin de semana en oración, pidiendo a Dios que les permitiera experimentar tanto la gracia del bautismo como de la confirmación. Así, tuvieron una experiencia de Dios poderosa y transformadora, que después se conocería como ‘bautismo en el Espíritu’. Lo que había pasado ese fin de semana y la experiencia del Espíritu pronto se difundió a otras universidades de Estados Unidos y empezó a tener impacto sobre las parroquias y otras instituciones católicas.
El movimiento se extendió por Estados Unidos, Hispanoamérica, Europa, Asia y África. Ahora, incluso, hay grupos en países árabes. Por él han pasado unos cien millones de personas.
– ¿Tardó mucho en llegar la Renovación a Valencia?
– A Valencia llegó en 1989. Empezó reuniéndose en la casa de las Reparadoras, en la calle Gobernador Viejo, y de ahí pasó a la parroquia de San Martín.
– ¿Cuál es la presencia actual en nuestra diócesis?
– Hay varios grupos. El más numeroso es el de la parroquia San Juan Bosco, de Valencia. Se reúne los jueves, a las 20:30 horas. También hay en la parroquia de San Mateo, así como en La Natividad de Nuestra Señora, en Burjassot; en los Santos Patronos, de Alzira; en San Nicolás, de El Grao de Gandía; en el Divino Maestro, de Alcoy; o en San Antonio, de Denia.
Ahora, además, va a empezar un grupo nuevo en los Ángeles, de El Cabañal.
– ¿Qué hay que hacer para participar en una oración de la Renovación Carismática?
– Es una asamblea abierta. Cualquier persona puede acudir y estar el tiempo que quiera. La celebración comienza con una hora de oración de alabanza, con muchos cantos. Después se proclama una Palabra y se ofrece una pequeña catequesis de formación. Termina con un tiempo en el que los participantes pueden ofrecer su testimonio explicando cómo estaban y lo que la gracia del Señor ha hecho en ellos.
Además de estas reuniones semanales, el primer jueves de mes hay una adoración y, trimestralmente, un retiro diocesano. Cada año tenemos una jornada regional. La próxima será en Torrent.
– ¿En qué aspectos se centra la espiritualidad de la Renovación Carismática?
– En el descubrimiento de la importancia de la oración personal y comunitaria, especialmente la de alabanza, reconociendo que Dios es grande, y las maravillas que hace en cada uno de nosotros y en nuestro entorno. Por eso, nuestra oración es muy festiva, con muchos cantos. Esto quizás sea lo que más llama la atención desde fuera.
Subrayamos mucho también la gratuidad, de ahí la alabanza. Porque cuando uno descubre que todo lo que es y todo lo que tiene lo recibe gratis como un don, le nace vivir alabando y bendiciendo a Dios.
Se centra también en el redescubrimiento del Espíritu Santo, que recibimos en el Bautismo, y su manifestación en la vida de la Iglesia a través de sus dones y carismas.
Y en la revalorización de los pilares de nuestra vida de fe: la oración litúrgica, la Palabra de