La Asamblea Sinodal se aplaza para después del verano por la pandemia Se suceden las reuniones de la comisión relatora que ha concluido ya el “instrumento de trabajo”

L.A. | 21.05.2020

Como estaba previsto, la Asamblea Sinodal y la conclusión del Sínodo Diocesano se han aplazado finalmente como consecuencia del COVID-19 para después del verano.

A la hora de cerrar esta edición de PARAULA, se estudiaba el último fin de semana de septiembre o el primero de octubre para la Asamblea Sinodal y la celebración conclusiva.

Aunque con el lógico retraso por la pandemia, “el Sínodo está más vivo que nunca”, nos dice el obispo auxiliar monseñor Arturo Ros. De hecho la comisión relatora del Sínodo se ha reunido en varias ocasiones de forma telemática durante el confinamiento y tenía previsto reunirse precisamente esta semana, el miércoles 20, para ultimar el ‘instrumentum laboris’, o instrumento de trabajo de la Asamblea, antes de serle entregado al arzobispo y ser remitido a los padres sinodales.

Como ya avanzamos en PARAULA ese ‘instrumentum laboris’ ha sido enriquecido con propuestas referidas para los nuevos retos que tendrá que afrontar la diócesis de Valencia y la sociedad tras el impacto del coronavirus.

Se han producido ya varias reuniones de la comisión relatora y se confirma que el Sínodo cobra ahora aún más importancia en el momento en que vive la Iglesia porque se trata de responder en la vida diocesana a las inquietudes de las comunidades cristianas frente a este momento histórico que estamos viviendo”, apunta Mons. Ros.

El primer borrador del ‘instrumentum laboris’ va a ser remitido a todas las personas participantes en la Asamblea Sinodal, los llamados padres sinodales (tanto las determinadas por el Derecho Canónico como las designadas por el Arzobispo) para que lo estudien y hagan sus propuestas y así poder elaborar el definitivo.

El Sínodo, como señala monseñor Ros, “va a ser una respuesta necesaria para la vida de la diócesis y más en un momento que nos pide mucha fortaleza y la capacidad de dar respuesta a las inquietudes que van a ir surgiendo a lo largo de esta crisis”.

De hecho, las propuestas de ese instrumento de trabajo que verán los padres sinodales respecto a la situación generada por el coronavirus no se van a quedar sólo en reflexión sino en acciones operativas.