La Biblioteca Solidaria Misionera necesita ‘coches solidarios’ para trasladar libros Prepara un envío a Perú con más de 38.700 libros donados y busca también voluntarios
El último envío fue el realizado a Honduras el pasado mes de abril, con un total de 75.904 libros.

L.B. | 23.07.2020

La Biblioteca Solidaria Misionera puesta en marcha en 2001 en Valencia prepara, en la actualidad, un nuevo contenedor para enviar a la diócesis peruana de Carabayllo y a la Universidad Católica de Lima, en Perú, donde se encuentra el misionero valenciano César Buendía, que incluirá mil cajas con más de 38.700 libros donados.

Este nuevo contenedor, de 20 toneladas de peso aproximado, “saldrá cuando la pandemia lo permita ya que, de momento, las fronteras permanecen cerradas”, según explica su coordinador en Valencia, Francisco Tébar, que asegura que “las donaciones de libros actualmente nos desborda”.

Por ello, desde la Biblioteca Solidaria Misionera hacen una llamada al voluntariado porque “necesitamos voluntarios para nuestras dos sedes y sin ellos no podemos desempeñar nuestra labor”. El envío requiere un “trabajo previo de clasificación de los libros, tanto en la nave de Alaquàs como en la sede de Valencia, en una planta baja cedida gratuitamente por una benefactora”, explica.

Igualmente, “nos serían muy útiles coches solidarios para al menos una vez al mes trasladar libros de Valencia a Alaquàs, desde donde salen los contenedores, y también ayuda económica, donativos, para hacer llegar más libros a Hispanoamérica y a África, ya que el transporte marítimo desde Valencia al puerto de destino lo financia la Biblioteca, que no tiene ninguna subvención”, asegura Tébar.

Buena parte de los libros serán entregados al sacerdote valenciano César Buendía que dirige la parroquia peruana de Santa María de la Providencia, en la que atiende a más de 100.000 personas en la zona norte de Lima. De su parroquia también depende el colegio San Vicente Ferrer, que acoge a 2.500 alumnos. Junto con su labor como párroco, Buendía es rector de la Universidad Católica Sedes Sapientiae de Lima, fundada en 1998.

Escuelas rurales
El último envío de material realizado por la Biblioteca Solidaria Misionera fue el pasado mes de abril a Honduras, a donde llegó un contenedor con un total de 75.904 libros donados y reutilizados que se repartieron en el Seminario de la capital, Tegucigalpa, y en escuelas rurales con varios miles de alumnos, niños y jóvenes, integradas en asociaciones dedicadas a la enseñanza, entre ellas ACOES y Paso a Paso.

Este contenedor “tenía que haber llegado el día 23 de abril coincidiendo además con el Día Internacional del Libro, pero su salida se retrasó con motivo de la pandemia” asegura el coordinador de la Biblioteca en Valencia.
Recientemente, la Biblioteca Solidaria Misionera envió más de 40.000 libros a la red de escuelas ‘Fe y alegría’, movimiento de educación popular y promoción social vinculado a los Jesuitas, de Paraguay, así como al albergue de ex reclusos ‘Virgen de la Merced’.

Igualmente, han distribuido libros a Filipinas, Camerún, Angola, Albania y todos los países iberoamericanos, e incluso un cargamento de medicamentos a Venezuela.

Fundación P. Juan Schenk
La Biblioteca, que pertenece a la Fundación Padre Juan Schenk, desarrolla su labor gracias a una veintena de voluntarios. Durante el estado de alarma y consiguiente confinamiento, tuvieron que interrumpir su labor. “Sin ellos no podemos desempeñar nuestro cometido porque el envío requiere un trabajo previo de clasificación de los libros, tanto en la nave que tenemos en Alaquàs como en la sede de Valencia, en un piso cedido por una donante”, explica Tébar.

Así, el envío de Honduras pudo efectuarse porque fue preparado antes del confinamiento, asegura.

En la actualidad, la nave de Alaquàs, de 1.300 metros cuadrados de superficie, cedida por el colegio La Salle de Paterna alberga cerca de 300.000 libros, “con los que podríamos llenar 10 contenedores”, según Tébar, que destaca la importancia de esta labor con la que “reciclamos un caudal de cultura impresionante” que llega a países con “mucha necesidad, donde las escuelas carecen de bibliotecas y las familias no pueden comprar libros a sus niños”. De ahí, el lema de la Biblioteca Solidaria, ‘Cultura contra la pobreza’.

La entidad fue creada por amigos del sacerdote valenciano Juan Eduardo Schenk, fallecido en 2001, año en el que la Biblioteca comenzó su andadura con la colaboración del instituto secular Lumen Christi, fundado por él.

Colaboración
Desde la Biblioteca recuerdan la necesidad que tienen tanto de voluntarios como de aportaciones económicas, ya que “no contamos con ninguna subvención”, y destacan que, además, “estas ayudas se pueden desgravar de la declaración de la Renta”. También se puede colaborar cediendo espacios para rastrillos solidarios, como el último que se efectuó el pasado 5 de marzo en la Escuela Oficial de Idiomas, de Valencia, antes de entrar en vigor el estado de alama.

Los donativos hechos a la Biblioteca Solidaria tienen desgravación en la Declaración de la Renta, y se pueden realizar a través de la cuenta bancaria ES66 2038 5753 1330 0145 (Bankia). Las personas interesadas pueden consultar la web www.padrejuan.org, mandar un correo electrónico a la dirección fundacionpadrejuan@gmail.com. o llamar al teléfono 610299730.