REDACCIÓN 24-11-2016

Mons. Ros bendijo la casa y conversó con los internos. A.SAIZ

Mons. Ros bendijo la casa y conversó con los internos. A.SAIZ


El obispo auxiliar de Valencia el miércoles 16 de noviembre en Valencia el piso hogar “Padre Jofré” abierto el pasado mes de septiembre por el Arzobispado, a través del Secretariado de Pastoral Penitenciaria (SEPVAL), para la acogida y reinserción social de jóvenes internos en tercer grado, es decir, que han cumplido tres cuartas partes de su condena.
Asimismo, el piso, coordinado por Pastoral Penitenciaria en colaboración con el Ministerio del Interior, “es un proyecto que nace fruto del Año de la Misericordia convocado por el papa Francisco, al igual que el piso para mujeres abierto en agosto”, según ha indicado Víctor Aguado, director del SEPVAL, que también participó en la bendición.
El obispo auxiliar de Valencia, acompañado por el Vicario de Acción Caritativa y Social, José María Taberner, “bendijo todas las estancias del piso y se interesó por los internos, con los que conversó sobre su situación actual y sobre las ventajas de vivir en un hogar como éste, y ellos destacaron que habían ganado en calidad de vida, descanso, seguridad y comodidad”.
Desde septiembre “conviven en el piso, bajo la supervisión de un voluntario de Pastoral Penitenciaria, diez jóvenes internos del centro penitenciario de Picassent, de entre 27 y 35 años, que pernoctan en este hogar y durante el día trabajan o reciben formación y atención personal y psicológica en el Punto de Orientación Penitenciaria (POP) del Centro Arrupe”.
Durante el mes de julio, el piso “Padre Jofré” acogió a las internas en régimen de semilibertad que, en el mes de agosto, ocuparon la casa hogar “Antonia María de la Misericordia”, coordinada igualmente por Pastoral Penitenciaria en colaboración con el Ministerio de Interior.
De hecho, “el funcionamiento de ambos pisos es el mismo, con horarios y normas de convivencia, control con dispositivos telemáticos por parte de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y, en ambos casos, cuando uno de los internos o internas termina de cumplir su condena, su plaza es ocupada por otra persona en tercer grado”, ha señalado.
Además del piso para jóvenes internos y de la casa hogar para mujeres, el Arzobispado, a través de la Pastoral Penitenciaria “también gestiona el ´Piso Claver`, junto con los Jesuitas, y el ´Hogar Scala`, de los Redentoristas, cuatro proyectos que, en total, ofrecen 26 plazas para internos e internas de Picassent”.