L.B. | 6-07-2014
El joven valenciano Miguel García Manglano, de 34 años, fue ordenado sacerdote el pasado 10 de mayo, por el prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, en Roma. Licenciado en Psicopedagogía, con un máster en Dirección de Comunicación y otro en Intervención Educativa y Psicológica, celebró su primera misa el pasado sábado 21 de junio en su parroquia de toda la vida, San Agustín de Valencia.

miguel-garcia

Miguel García. V.GUTIÉRREZ


– ¿Cuándo surgió su vocación?
– Mi vocación era servir a los demás siendo del Opus Dei, con mi trabajo, mis amistades… Pero desde joven estaba abierto al sacerdocio. En un momento dado, el prelado me invitó a plantearme la vocación. Efectivamente, la llamada llegó y, por supuesto, dije que sí. Hice los estudios de Teología durante los veranos y los terminé en Roma. Ahora estoy haciendo el doctorado en Pamplona.
–¿Hubo algún acontecimiento o alguna persona que influyera en su vocación al sacerdocio?
– Tengo dos tíos sacerdotes, José Pedro y Antonio, hermanos de mi madre. Desde pequeño fui viendo en ellos un modelo de sacerdocio dinámico y entregado a su tarea pastoral. Les veía pasárselo bien con sus sobrinos, con su familia, y al mismo tiempo piadosos, celebrando misa. Así aprendí lo que es un sacerdote de diario. Fueron un modelo muy cercano.
– ¿Cómo reaccionó su familia al conocer su vocación?
– Con mucha alegría, porque en mi familia todos sienten a Dios muy cerca de sus
Lea la entrevista íntegra en la edición impresa de PARAULA