<span style=»color: #808080;»>Nando Sahuquillo | 29-03-2012</span>

Monseñor osoro imparte la bendición a los niños presentes en la Seo. (Fotografía: M.Guallart)

Poco después de que el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, pronunciara su homilía en la catedral de Valencia con motivo de la celebración delDía de la Vida, en la que lamentó que “estén tan a la orden del día los atentados contra la vida naciente y la vida terminal en nuestra sociedad y en nuestra cultura”, se produjo uno de los momentos más emotivos de la jornada. El prelado optó por no impartir una bendición colectiva a lasmás de 500 embarazadas y madres y padres con bebés, que con otras muchas personas llenaban la seo, sino bendecirlas una a una.
Fueron treinta minutos inolvidables, desbordantes de emoción. Las embarazadas, primero, y luego los padres y madres con sus recién nacidos hicieron cola para acercarse al altar para recibir la bendición del Arzobispo,mientras a los lados del antepresbiterio los maridos y otros familiares aguardaban para inmortalizar con sus cámaras tan emotivo gesto.
Algunas de las futuras madres no pudieron evitar las lágrimas de alegría al llevarse la mano al vientre tras ser bendecidas. En su homilía, el prelado manifestó que “la cultura
de la muerte que se intenta instaurar en nuestromundo es un deterioro profundo en todo ser humano”.
“La difusión del aborto, la anticoncepción segura y asequible a todos que se intenta implantar como remedio eficaz contra el aborto, las técnicas de reproducción artificial que dan pie a nuevos atentados contra la vida, esos diagnósticos prenatales que acogen la vida sólo en determinadas condiciones cuando aparece la vidamisma, la tentación de resolver el problema del sufrimiento en los enfermos incurables y terminales eliminándolos son manifestaciones del deterioro moral de nuestra cultura y de nuestra sociedad”, precisó.Más adelante,monseñorOsoro elogió cómo, ante “una cultura que eclipsa el sentido de Dios y el sentido del hombre”, la convocatoria del Día de la Vida, con el encuentro, la fiesta y la misa que tuvo lugar el pasado sábado constituyen “un signo de esperanza y una llamada al compromiso”.
El titular de la diócesis se dirigió a los movimientos provida. Indicó que manifiestan “la grandeza ymisión de los esposos cristianos cuando acogen la vida, de muchas familias cuando acogen a niños abandonados a los que incorporan como propia familia, o de los centros de ayuda a la vida que quizás, en muchas ocasiones, son malamente interpretados porque no defienden la muerte”.
Poco después, en el momento de las ofrendas, una familia integrada por ocho niños y dos adultos presentaron el cartel gigante con la leyenda ‘sí a la vida’ que a lo largo de la tarde los niños que participaron en la fiesta de la plaza de la Virgen habían pintado.
En la eucaristía participaron el presidente de les Corts Valencianes, Juan Cotino, el rector de la Universidad Católica de Valencia ‘San Vicente Mártir’, José Alfredo Peris; el vicerrector de Organización Académica y Profesorado, Juan Morote; así como la directora de la Casa Cuna ‘Santa Isabel’, Aurora Gallego, entre otras personalidades y representantes de entidades que trabajan en la promoción de la defensa de la vida. Concelebraron el presidente de la comisión diocesana de Familia y Vida, Juan Andrés
Taléns, el jesuita Gabriel Manglada y el escolapio José Víctor, además del secretario del Arzobispo, Álvaro Almenar.
La plaza de la Vida
Los más pequeños dibujaron un enorme cartel que ponía 'Sí a la vida'. (Fotografía: J.Peiró)La plaza de la Virgen de Valencia fue por unas horas, más que nunca, la ‘plaza de la Vida’. Decenas de personas clamaron, cantaron, bailaron y rieron junto a la fuente del Turia. Este Día Internacional, que se conmemora en todo el mundo el 25 de marzo, festividad de la Anunciación, se adelantó en Valencia al sábado y reunió junto a la Basílica de la Virgen a alrededor de 500 personas convocadas por una decena de entidades.
La jornada -que se repitió en otras muchas ciudades de España y de otros países- arrancó puntual a las 18 horas con la lectura de un manifiesto de las organizaciones convocantes, la exposición de testimonios y el concierto del grupo de rock cristiano ‘Kénosis’. Más tarde, a las 20 horas, el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, presidió una eucaristía en la catedral y tras la homilía bendijo a más de 500 mujeres embarazadas.
Uno de los testmonios más emotivos que sonaron en la plaza de la Virgen fue el de Bibiana Cárdenas, una mujer que logró seguir adelante con su embarazo y consiguió criar a su hijo a pesar de las penurias económicas gracias a la Casa Cuna. La plaza enmudeció ante su historia. Llegó hace doce años embarazada a Valencia y gracias a la intercesión de un sacerdote entró en contacto con las Siervas de la Pasión. En la Casa Cuna Santa Isabel encontró “paz, estabilidad y confianza”. El silencio se rompió en un atronador aplauso cuando Cárdenas subrayó el trabajo desintersado de las Siervas de la Pasión en defensa de la vida: “Ustedes nunca han dejado de trabajar por la vida”, dijo a las hermanas.
Precisamente, Aurora Gallego, directora de Casa Cuna, destacó la necesidad de que “se siga celebrando” esta jornada en defensa de la vida “como regalo de Dios”. Sor Aurora no dejó de recibir el apoyo de los asistentes mientras duró el acto festivo. La religiosa no pudo dar un paso sin recibir una felicitación, un abrazo o un beso y el cariño y el agradecimiento de mujeres que gracias a ella y al resto de hermanas de la congregación han podido criar a sus hijos, haciendo realidad el lema que rezaba el cartel del pequeño mostrador en el que las religiosas repartían información sobre su centro de acogida: “En cualquier parte me metería por salvar una vida”.
Por su parte, la responsable de Redmadre en Valencia, Elena Ajenjo, invitó a los asistentes a unirse como voluntarios a la puesta en marcha de la ‘Escuela de rescates a la valenciana’, una propuesta que se ha lanzado con éxito en Madrid y que, según Ajenjo, consiste en ofrecer información y alternativas al aborto a las mujeres que acuden a los abortorios. Ajenjo destacó en este sentido la “experiencia vital” que supone salvar la vida de un niño cuya madre se enfrenta al dramático dilema de interrumpir su embarazo.
El encuentro arrancó con la lectura de un manifiesto por la vida. El texto recogía las reclamaciones e iniciativas de las distintas organizaciones y entidades convocantes.
La lectura del manifiesto, que se repitió poco antes del final, reclamó “leyes que protejan la vida y rompan con la cultura de la muerte”, puesto que “una sociedad no es justa ni viable” si no protege a los débiles, en este caso a los niños no nacidos. A los legisladores exigieron la puesta en marcha de medidas que promuevan el “derecho a ser madre” frente al aborto como derecho así como una legislación que proteja a los enfermos y discapacitados y garantice el derecho a la objeción de conciencia. A los medios de comunicación les instaron a presentar una “imagen positiva” del embarazo. Los lectores del comunicado destacaron el trabajo conjunto de las asociaciones que trabajan en la defensa de la vida y reafirmaron su “compromiso con la vida”.
Lea el reportaje íntegro en la edición escrita de PARAULA