El pasado mes de octubre se celebró el primera experiencia de Emaús en la diócesis de Valencia. En esta ocasión fue un retiro para mujeres que tuvo lugar la casa de los Dominicos en Torrent. Foto: Javier Peiró

El pasado mes de octubre se celebró el primera experiencia de Emaús en la diócesis de Valencia. En esta ocasión fue un retiro para mujeres que tuvo lugar la casa de los Dominicos en Torrent. Foto: Javier Peiró


EVA ALCAYDE | 29-04-2015
Quien lo prueba asegura que es una vivencia de fe única, intensa y desbordante. Así es Emaús, una nueva experiencia pastoral, una nueva forma de evangelización que llega a Valencia con intención de quedarse.
Los Retiros de Emaús nacieron en Miami hace más de 30 años y están implantados en España desde el 2010, especialmente en Madrid y Barcelona.
En la diócesis de Valencia, la primera experiencia tuvo lugar el pasado mes de octubre, con un retiro de fin de semana para mujeres en la casa de los Dominicos de Torrent.
Este próximo fin de semana, del 1 al 3 de mayo, tendrá lugar el primer retiro de Emaús para hombres de la diócesis de Valencia.
Retiro testimonial
Emaús es un retiro testimonial, organizado por laicos con el apoyo de un sacerdote. Mujeres y hombres lo realizan de forma separada, ya que el enfoque en cada caso es diferente y tiene matices diferentes.
Los retiros de Emaús están basados en el pasaje bíblico del evangelio de San Lucas (24, 13-35) que narra la aparición de Jesús a dos discípulos cuando acudían a Emaús, localidad cercana a Jerusalén.
“El objetivo, la meta del retiro, es reconocer a Jesús, vivo y resucitado en tu vida, propiciar que ocurra lo mismo que a los discípulos de Emaús. Par ello hay una metodología propia y para cada persona la experiencia es diferente. Cada uno tiene su propio camino de Emaús”, explica Luis Torregrosa, el sacerdote encargado de realizar los retiros en la diócesis de Valencia.
El sacerdote asegura que esta experiencia solo se puede vivir una vez y tras el retiro “se palpa la gracia de Dios actuando en cada una de las participantes y no se puede negar porque lo dicen sus caras”.
“El retiro es una experiencia profunda que impresiona de verdad. El 95 por ciento de los que pasan por Emaús salen tocados por el Señor”, añade Torregrosa.
Para el sacerdote, una de las cosas que más llama la atención es “la alegría y el amor que se ve en las caras de las servidoras y caminantes. Esto ya es un testimonio para poder evangelizar a las demás”.
En la diócesis de Valencia hay un grupo de 18 ‘servidoras’, como se denominan a las que ya han realizado el retiro y preparan a otras mujeres ‘caminantes’, que desean vivir la experiencia pastoral de Emaús.
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