Un representación del personal de la UCV, con sus familias y don Carlos.

Un representación del personal de la UCV, con sus familias y don Carlos.


A.M. | 12-12-2013
El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, aseguró que la Universidad Católica de Valencia ‘San Vicente Mártir’, de cuya creación se cumplen diez años, significó “un compromiso de la Iglesia que asumo con todas las consecuencias porque me parece esencial para la cultura y para España”.
En su homilía durante la misa de Pontifical que presidió en la catedral de Valencia con motivo de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el prelado, que es también gran canciller de la Universidad Católica de Valencia, aseguró que “nunca una Universidad puede nacer en día tan señalado y elocuente para todos nosotros”, como el de la Inmaculada Concepción.
El Arzobispo resaltó cómo esta Universidad “entrega un pensamiento riguroso, científico y sistemático, y que no es comprensible la vida sólo con la razón, sino que es necesaria la fe, y lo dice sin vergüenza y sin esconderse, públicamente”.
En este sentido, el prelado subrayó que la Universidad es “instrumento de la Iglesia para difundir la cultura humanista, la del verdadero humanismo, la que nace de Cristo. Una universidad creadora de cultura, servidora de la convivencia entre los hombres porque reconoce que cada hombre es hijo de Dios y somos hermanos”.
También valoró que “es una Universidad que ofrece una visión del hombre completa, con todos los límites que podemos tener los humanos, pero que puede ofrecer esta visión, la que nos da Jesucristo”. “Una universidad que respeta la verdad y que quiere la verdad en su máxima expresión, que tiene rostro: Jesucristo”, ha añadido.
El gran canciller afirmó que la UCV quiere “fortalecer los elementos que son comunes para todos los hombres y que es necesario ponerlos al frente de nosotros, o frente a nosotros, para que la convivencia sea verdadera, que difunden la Doctrina Social de la Iglesia que educa al pueblo de Dios”.
En la Eucaristía participaron los máximos responsables de la Universidad Católica de Valencia, encabezados por el vice-gran canciller, José T. Raga, y el rector, José Alfredo Peris, acompañados por profesores, alumnos y personal de administración y servicios, muchos de ellos con sus familias.