La basílica se llenó de jóvenes por última vez este curso. (Foto: Alberto Sáiz).

La basílica se llenó de jóvenes por última vez este curso. (Foto: Alberto Sáiz).


REDACCIÓN | 7-05-2012
A los jóvenes valencianos que acudieron a la última vigilia con el Arzobispo en la Basílica, don Carlos les invitó a que “no malgastéis el verano” y les propuso organizar el tiempo estival para “tener tiempos de adoración al Señor, para visitarle en el sagrario, donde está prolongando el misterio de la Encarnación, tener tiempo para orar, para escucharle”.
En esta última vigilia mensual de oración de este curso, con cientos de jóvenes que siguieron su catequesis sentados en el suelo de la Basílica de la Virgen, don Carlos les indicó con humor “estos son los ‘deberes’ que os encarga el Arzobispo para este verano: no malgastéis estos meses, que lo que hagamos, vivamos o experimentemos lo organicemos para esta invitación que nos hace el Señor para permanecer junto a Él”.
También les alentó, “como discípulos de Cristo”, a acogerle en su Palabra y en la celebración de la Eucaristía, “que no es una cosa más, sino el gran proyecto de Jesús para los hombres y para esta historia” y les aseguró que “quien se acerca a este altar necesariamente tiene que mirar y ayudar a quienes peor lo están pasando”.
A este respecto, subrayó don Carlos que “la crisis no se podrá solucionar sólo con la economía o la política, sino con el cambio de corazón que experimenta todo aquel que se acerca al Señor”. Ese cambio de corazón es el que “hace superar todas las crisis, porque me hace entender que el otro es mi hermano, que el otro es primero antes que yo, que no me puedo aprovechar de él ni de nadie porque el otro siempre es imagen y semejanza de Dios”.
Se trata de un planteamiento “nuevo y revolucionario porque hace presente a Jesucristo en medio de los hombres”, en contraste con todo lo “antiguo y desfasado que es en lo que se quedan las teorías y soluciones humanas que prescinden de Dios”.
En otro momento de su catequesis, don Carlos recordó a los jóvenes también cómo cuando “esta Europa vieja y esta España han vivido sus siglos más gloriosos ha sido cuando sus hombres y mujeres asumieron la experiencia cristiana en lo más profundo de su corazón y de su vida”.
Por todo ello, el Arzobispo que basó su catequesis en el pasaje evangélico de Jesús, Niño perdido y hallado en el templo, resaltó a los jóvenes la importancia de “estar donde tenemos que estar”, es decir, “con el Señor y en el Señor plenamente, y no quedarse sólo a medias” .
Al término de la vigilia, don Carlos agradeció la participación continua de los jóvenes en cada una de las vigilias del curso y departió con ellos a la salida de la Basílica.