EVA ALCAYDE | 21-11-2018

El obispo Arturo Ros dio la bienvenida a Ana Ruiz, la nueva delegadas de Manos Unidas. (FOTO: V.GUTIÉRREZ)

“No hay más satisfacción que darse a los demás”. Esto es lo primero que dijo la nueva delegada de Manos Unidas en Valencia, Ana Ruiz, durante la asamblea que la entidad celebró la pasada semana en el Ateneo Mercantil de Valencia. Lo segundo, fue pedir a los delegados comarcales un fuerte aplauso para Eladio Seco, a quien sustituirá en el cargo durante los próximos tres años, puede que seis.
La nueva delegada, que confesó su temor ante la nueva responsabilidad, se comprometió a dedicar lo mejor de sí para continuar con la labor de la entidad. “Tenemos que seguir creciendo tanto en sensibilización como en proyectos, nuestro objetivo es acabar con esta lacra del hambre, que ha aumentado en los últimos años”, animó Ana Ruiz.
“No puede haber hambre ni injusticia”
Quien también animó a los voluntarios y colaboradores de las 81 delegaciones comarcales de Manos Unidas que se dieron cita en la asamblea diocesana fue el obispo auxiliar de Valencia, Arturo Ros, que aprovechó para agradecer a Eladio Seco su labor al frente de la entidad y pedir a Ana Ruiz que mantenga “su espíritu y experiencia”.
“Me encuentro muchas veces con un ambiente pesimista, pero un cristiano no puede ser así. No miremos las carencias si no es para solucionarlas o paliarlas, porque no puede haber hambre ni injusticia” pidió el obispo, tratando de animar los delegados comarcales de la entidad.
“Manos Unidas es grito profético”, aseguró Arturo Ros para a continuación preguntar al público “¿Nos vamos a callar las injusticias?, pensadlo, por el Bautismo somos sacerdotes, profetas y reyes. Profetas para anunciar la buena noticia y para denunciar la injusticia”.
El obispo auxiliar, que en varias ocasiones subrayó la dimensión profética de Manos Unidas, reflexionó a cerca de cómo es posible que en el 2018 haya gente que no tenga lo esencial en África o Asia. Y concluyó su intervención interpelando nuevamente a los delegados de la entidad “¿Os vais a callar, os vais a quedar con los brazos cruzados?. Tenemos que ser manos unidas para este mundo”.
La mayor fuente de ingresos, las parroquias
Desde el Área de Educación para el Desarrollo, María José Hernando expuso la trayectoria de las campañas de la entidad en los últimos 59 años, como una herramienta para la organización del trabajo de una manera concreta.
Y por su parte, Eladio Seco realizó un resumen de las actividades del año, en el que se pusieron en marcha numerosas iniciativas para denunciar la existencia del hambre en la vida diaria de más de 800 millones de personas y promover el compromiso social para transformar hábitos que impiden que el alimento llegue a todo el mundo, como el desperdicio alimentario.
Para ello en la diócesis de Valencia se celebraron 37 cenas del hambre en delegaciones comarcales y 7 en parroquias de la ciudad. Además se organizaron seis mercadillos solidarios, siete eventos deportivos, diez meriendas y almuerzos solidarios y seis obras de teatro y conciertos.
Durante la asamblea, también se abordaron los modos de financiación de Manos Unidas y se destacó que la mayoría de sus ingresos proceden de las colectas en las parroquias.