CARLOS ALBIACH | 11-03-2017

El encuentro se celebró en el Museo de la Semana Santa Marinera. A.SAIZ

El encuentro se celebró en el Museo de la Semana Santa Marinera. A.SAIZ


Una de las realidades más importantes de los barrios marítimos de Valencia son sus cofradías y hermandades, muchas de ellas pertenecientes a la Semana Santa Marinera. En el cuartel general de está última y rodeados por los pasos e imágenes de las diferentes cofradías el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, y sus obispos auxiliares tuvieron un encuentro arciprestal dentro de la visita pastoral con representantes de todas ellas. En sus palabras el Cardenal les alentó a ser “instrumentos de la nueva evangelización” y a ser fieles a su carisma.
El Cardenal agradeció la labor de las diferentes cofradías: “Mi reconocimiento más sincero a todo el valor de las cofradías, puesto que han sido y son hechos religiosos que no en pocas ocasiones han sido cauce del apostolado seglar además de ser un elemento importante para la vida espiritual de muchos”. El Arzobispo les invitó a ser lo que son, es decir, “asociaciones de fieles católicos, que tienen su base y orientación en las enseñanzas de la Iglesia”.
Por este motivo, y aunque “en muchas ocasiones se han podido dar aspectos que desconfiguran la propia naturaleza religiosa y eclesial y otras veces se han mezclado motivaciones no cristianas”, el Arzobispo les pidió una renovación en sintonía con el camino cuaresmal. “Tenemos que hacer una revisión para ver donde estamos y si somos fieles a las exigencias del Evangelio”, señaló. Una conversión, indicó, “a la que estamos llamados todos y que es un renovación de la mente y el corazón”.
Comunidades educadoras
El arzobispo de Valencia incidió en varias ocasiones en que las cofradías sean un cauce para la evangelización: “Sois cristianos y no podéis permanecer al margen de la marcha diocesana cuyo camino se marcó en la asamblea diocesana con el Plan Diocesano de Evangelización. Os reitero que os suméis al esfuerzo de evangelización que estamos dentro todos los cristianos, especialmente en estos tiempos tan recios, como diría Santa Teresa”.
Asimismo, también les pidió que sean comunidades que eduquen especialmente a través de la vida de hermandad. En este sentido, les pidió que la caridad y la generosidad sea una nota característica de cada una de ellas. Las cofradías, apuntó, “son lugar y escuela de caridad”. Siguiendo esta misma idea les sugirió la posibilidad de llevar adelante o apoyar todas juntas un proyecto caritativo tal y como se hace en otras ciudades españolas.
El Cardenal, que escuchó atentamente a las reflexiones y preguntas que le realizaron algunos de los presentes, insistió en que la cofradía tiene que ser testigo del Evangelio para que a través de la hermandad “se visualice el mandamiento del amor”.

Dimensión religiosa

En sus palabras don Antonio les pidió que no olviden su origen y carisma y que sobre trabajen para “fortalecer, restituir y poner en primer plano la dimensión religiosa porque su naturaleza no es solo cultural o social”. De hecho, las procesiones de la Semana Santa Marinera son “un verdadero acto de evangelización y confesión de fe y eso ha de notarse”, agregó. Para ello es necesario que haya, según el Cardenal, “comunión con la parroquia y que se cuiden los adornos y la música para que sean lo más adecuado”.
“Las cofradías tienen que mostrar al salir con los pasos las realidades fundamentales de nuestra fe, para que los que las vean se abran el don de Dios, al amor que Dios nos ha manifestado en su hijo Jesucristo”, añadió.

Escuela del cofrade

En las orientaciones que el Cardenal dio destacó que haya una formación y “una adecuada catequesis” a través de la celebración de novenarios, quinarios y diferentes tipos de celebraciones y actividades. También, señaló, que tiene que estar presente la Doctrina Social de la Iglesia. En este sentido, sugirió la posibilidad de abrir la Escuela del cofrade, donde los miembros de las cofradías puedan encontrar una formación adecuada y estructure lo que ya se está haciendo en las parroquias.