V. COLLADO| 11-03-2016

Reunión de la mesa interereligiosa. A.SAIZ

Reunión del interereligioso. A.SAIZ


Representantes de distintas religiones participaron en la mesa redonda ‘Nostra aetate: 50 años. Nuevos desafíos en el diálogo interreligioso’, moderada por el profesor de ecumenismo Andrés Valencia. En el acto, que tuvo lugar el pasado día 3 en la Facultad de Teología, intervinieron musulmanes, budistas y católicos. El presidente de la comisión diocesana de Relaciones Interreligiosas del Arzobispado de Valencia, Vicente Collado, intervino al inicio de la jornada.
A continuación, ofrecemos un resumen de la jornada:
Segunda Sesión sobre la Declaración Posconciliar Nostra Aetate. Queremos difundir el conocimiento de este Documento promulgado en Octubre de 1965 y que ha generado una esperanza de diálogo fructífero entre los representantes de las diversas religiones. Nuestra intención es hacer llegar las principales aportaciones de este diálogo a los lectores de Paraula para incrementar la conciencia y convivencia de las distintas creencias y así profundizar en la verdadera religiosidad.
Hablaron como ponentes en el debate los representantes del Islam, del Budismo y del Catolicismo.

  1. Del Imán musulmán Vicente Mota recogemos algunas expresiones que manifiestan su interés por abrirse a este diálogo y que presentamos casi telegráficamente:
  2. Los hijos nacen para vivir su época, no la nuestra. Manifiesta así la idea de un conocimiento progresivo siempre fiel a lo fundamental de la fe recibida.
  3. Hay que saber reconocer y nutrirse de la savia divina para dar los mejores frutos. Con esta afirmación venía a confirmar la imagen del árbol religioso que se había propuesto al comienzo de la sesión. La raíz es la misma y las ramas no alimentan la raíz ni se nutren de ella si no permanecen unidas a la misma. Pretender hacer valer una rama sobre la otra es no respetar la frondosidad del árbol.
  4. Hay que lanzarse al fango que procede de la ignorancia o autosuficiencia. No tener miedo en acercarse a la realidad que necesita esa mente y corazón abierto que se traducen en la simpatía con tantos elementos comunes que poseemos por nuestra condición humana.
  5. Los musulmanes carecen de una entidad que determine quién es santo. El interior de cada uno no es fácilmente percibido por los demás; esto lleva al respeto por el otro a pesar de que nos parezca enfangado.

 

  1. Del Venerable Lama Rinchen Cyaltsen reproducimos también una serie de expresiones que manifiestan su aportación a este diálogo interreligioso
  2. Estamos celebrando un documento valiente, un auténtico paso de cercanía; ahora depende de nosotros el dar nuestro paso.
  3. En el n. 5 de la Nostra Aetate se presenta un texto con gran similitud con los principios budistas y que llamamos responsabilidad universal que nace como respeto del Darma = Verdad, Entidad, Experiencia de Amor.
  4. Hay niveles:

Amor Universal
Amor más allá del ser, del ego
Amor de los santos (Amor más sabiduría)
La meditación lo logra, en ella todo desaparece, ya no hay sujeto, ni objeto, ni acción. Esto genera un riesgo que hay que superar.
Stephen Hawking dice que en la lucha entre ciencia y religión va a ganar la ciencia porque funciona.
Las religiones han cedido terreno a la ciencia y hoy hay más fe en la ciencia que en la religión; hoy debemos recuperar este ámbito.
El paradigma actual no deja espacio a la experiencia meditativa y esta experiencia, con su fuerza es transformadora. Tenemos que ganar este territorio ¿cómo?
RETOS

  • Hay que recuperar ese espacio acercándonos a las necesidades de las personas. Las formas han de estar adaptadas a los tiempos. En este punto el Budismo tiene que aprender del Papa Francisco y no quedarse en la pura contemplación. Hay que aprender de cada quien. El budismo puede aprender del cristianismo en su compasión activa
  • Recuperar la autoridad moral. Hay que trabajar para el bien común y actuar con responsabilidad aunque se rían porque se piensa de una determinada manera
  • Poner el énfasis en el aspecto contemplativo para experimentar las verdades que conocemos. Sólo cuando seamos capaces de recrearnos con lo que creemos obraremos con toda la fuerza y energía que nos concedió el Creador.
  • Atención al problema del cambio climático. Debemos respetar la naturaleza en toda su dimensión sin olvidar que también es creada y confiada al ser humano para que la cultive y la cuide.

 
III       Finalmente intervino Don Justo Lacunza (Católico)
Su amplia y variadísima experiencia adquirida en sus múltiples estudios y vivencias en diversos países de América, Asia, Africa y Europa le permiten hablar con una autoridad que enriquece al auditorio. Sus palabras se apoyan en la experiencia, estudio e incluso en la enseñanza que le ha aportado amplios conocimientos en el diálogo
La primera afirmación fue un dato sorprendente y es que la humanidad comparte el 99% y solamente nos diferenciamos en pequeñas cosas que solemos sobrevalorar.
Hoy se habla de: a) Un aumento de los conflictos, de odio (126 zonas de conflicto); b) Hay 62 millones de refugiados; c) Las sociedades son multiculturales y multirreligiosas; d) Existen los radicalismos en nombre de la religión; e) Resaltamos con fuerza lo que nos divide, no lo que nos une;
¿Qué nos une? La humanidad que compartimos y que llevamos dentro. “Hacer de tripas corazón”
RETOS

  • Se da ignorancia del otro y odio; pensar que el odio me hace daño a mí. Si miras con desprecio has roto el puente que nos une
  • Libertad religiosa para grupos (no solamente lo cristianos en países musulmanes sino otros…)
  • Atención al modo como hablamos de los demás
  • Construir la convivencia dentro del pluralismo religioso. No tenemos más que aprender mirando a la creación en su diversidad ya que es el espejo donde nos hemos de mirar.
  • Mirar siempre con estima y no contentarnos con la tolerancia apática que es una forma ruin de desprecio

–          El diálogo interreligioso requiere: a) Profundizar la propia fe (historia y experiencia); b) Cambiar nuestra forma de mirar a los otros, al estilo de Jesús. El objetivo del ser humano es ser feliz; c) Aportar al mundo una palabra que construya y acreciente la paz y el bienestar.
SOLUCIONES ?

  1. Meternos en el fango, embarrarnos; no indiferencia La actitud de indiferencia ante el dolor de los otros apaga la luz de mi propia fe
  2. La humanidad la llevamos dentro y más hondo que las diferencias
  3. Mejorar la calidad de la forma como miramos y tratamos a los demás
  4. Revisar los programas de enseñanza que hablan de la religiosidad.
  5. Firmes en la condena de la violencia
  6. Promoción del diálogo y encuentro

Preguntas y respuestas

  • ¿Cómo hay que abordar el diálogo interreligioso?

En diálogo interreligioso mejor respeto que tolerancia ya que el respeto es la apreciación genuina de lo que el otro significa. “El mundo no sería mejor si todos fueran budistas”

  • ¿Cómo compaginar el respeto con la actividad misionera?

La actividad misionera no es proselitismo; es el testimonio de la vida; el ejemplo que se desprende del testimonio. Es la admiración que se despierta al contemplar una flor.
Comunicación de aquello que es esencial que se resume en “respeto a la persona y amor a la humanidad”. Aunque es complejo hacer sencillo el mensaje.
Si esa actividad misionera no va unida a la libertad, engaña y por tanto sería falaz.
Es la presentación al mundo de lo que se cree y de aquello que le inspira. Es decir “Si quieres…”
Buda no hablaba si no se le preguntaba al menos tres veces. Hay que tener recursos preparados, pero conviene esperar a la pregunta.
El misionero que pretende recaudar activos, no tiene futuro.

  • ¿Cuál sería la principal aportación de la Declaración Nostra Aetate?

La fuerza de la misericordia/compasión ha sido recogida por imanes de Arabia Saudí. En Emiratos han creado un ministerio de la Bondad y la Tolerancia
Hemos crecido en conciencia de interdependencia y necesidad de apoyo mutuo entre las religiones.
La constatación de que en ciertos ámbitos la Nostra Aetate ha quedado escondida en el cajón pero no en la acción de los tres últimos Papas que tenían el encuentro y diálogo con otras religiones como principio claro en sus viajes y mensajes.
Podemos concluir que la Declaración es un comienzo, un punto de partida. Ahora nos corresponde avanzar según sus sabias directrices.