REDACCIÓN 13-10-2016

Cientos de valencianos llenaron la Catedral para participar en el solemne Te Deum, que fue interpretado por más de una treintena de cantores de la Coral Catedralicia. M.GUALLART

Cientos de
valencianos llenaron la Catedral para
participar en el
solemne Te Deum, que fue interpretado por más de una
treintena de cantores de la Coral
Catedralicia. M.GUALLART


El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidió el pasado domingo el solemne Te Deum con motivo de la celebración del 9 de Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, en la catedral de Valencia, que se llenó de fieles.
Tras besar la Senyera traída por la asociación lo Rat Penat en la entrada de la Seo por la Puerta de los Hierros, el Cardenal se dirigió hacia el altar mayor de la Seo y ofició el Te Deum acompañado por sus obispos auxiliares monseñores Esteban Escudero y Javier Salinas, y miembros del Cabildo de la Catedral.

Recuperada la fe cristiana

Cientos de valencianos, enarbolando Senyeras, se dieron cita en el Te Deum, que concluyó con la solemne bendición por el Arzobispo.
Posteriormente, el Cardenal presidió también la misa en la Seo, en la que se refirió a la conmemoración del día, y dio gracias a Dios por poder “celebrar el gozo inmenso de haber sido recuperada la fe cristiana, sobre las que se edifica nuestra tierra, nuestra patria valenciana”.
Más de una treintena de cantores de la Coral Catedralicia interpretó el Te Deum, compuesto en 1994, en valenciano, por el prefecto de Música Sacra de la Seo, José Climent.
Dedicación de la Catedral
En el caso de la ciudad de Valencia, se canta el 9 de octubre en conmemoración de la instauración del Reino cristiano, ese mismo día del año 1238 cuando fue dedicada y consagrada a la Asunción de María la Catedral que era todavía una mezquita -levantada sobre la antigua Seo visigoda-.
El Te Deum, expresión latina que se traduce como ‘A ti Señor te alabamos’, es “uno de los primeros himnos de gracias compuestos en lengua vernácula en España, al estar su texto en valenciano”, según Climent. La letra que se cantó el pasado domingo es una traducción del texto original escrito en latín, realizada por el jesuita Joan Costa y el canónigo de la Catedral José Almiñana, ambos fallecidos