Uno de los pisos que el Arzobispado ha habilitado para familias refugiadas. (Foto: Victor Gutiérrez)

Uno de los pisos que el Arzobispado ha habilitado para familias refugiadas. (Foto: Victor Gutiérrez)


E.A. | 11-09-2015
Las imagenes del pequeño AylanKurdi, el niño Sirio muerto en las costas de Turquía han golpeado con fuerza las conciencias del mundo entero y han revelado la gravedad problema migratorio en Europa.
Según ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, más de 137.000 emigrantes han llegado en los seis primeros meses del año a las costas europeas tras cruzar el Mediterráneo.
Ante este situación -que se considera ya la mayor crisis migratoria y humanitaria en Europa, después de la Segunda Guerra Mundial- la archidiócesis de Valencia se ha puesto manos a la obra con varias iniciativas para ayudar a las familias desplazadas.
El Arzobispado de Valencia, a través del Secretariado Diocesano de Inmigrantes y Refugiados, ha habilitado viviendas propias para poder acoger a familias desplazadas.
Actualmente hay ya cinco familias, procedentes de Irak y Siria, alojadas en cinco pisos en la ciudad de Valencia.
El Secretariado Diocesano de Inmigrantes y Refugiados está trabajando en tres grandes lineas de acción, sensibilización y formación.
Según el director del Secretariado, el sacerdote Olbier Hernández, se va a seguir pidiendo a las parroquias que comuniquen las viviendas disponibles. También se quiere habilitar un almacén para las posibles donaciones de muebles, enseres del hogar, alimentos o ropa. Además, está previsto facilitar un teléfono de información y un número de cuenta bancaria y “sería conveniente establecer un marco de colaboración con la administración local y autonómica”, añade el sacerdote Olbier Hernández.
En materia de sensibilización está previsto organizar una Vigilia de Oración Diocesana, así como diversas charlas en colegios católicos de la diócesis y una’ Jornada sobre Migraciones’ en las Universidad Católica y el Ceu San Pablo.
También se está trabajando en la formación de voluntarios para configurar equipos de acogida en las parroquias. “Los refugiados necesitan asesoramiento jurídico, integración socio-cultural y dominio de la lengua, por lo que serán necesarios profesionales como abogados y profesores.
30 plazas en la Ciudad de la Esperanza
Por su parte, la Ciudad de la Esperanza ha ofrecido también sus instalaciones, ubicadas en la localidad de Aldaia, para albergar a auna treintena de refugiados.
Así la entidad ofrece varios bungalows, con habitaciones, comedor y baños, además de sus servicios de comedor y enfermería para que puedan ser ocupados y empleados por una treintena de refugiados, según ha indicado el presidente de “La Ciudad de la Esperanza”, el sacerdote Vicente Aparicio.
El sacerdote ha precisado que, en principio, la oferta de alojamiento va destinada a refugiados hombres de 17 a 45 años, “ya que corresponde al perfil habitual de personas acogidas en las instalaciones de Aldaia”, aunque, “si es necesario, la ayuda se extenderá a familias con niños dependiendo de la urgencia del caso”, ha añadido Aparicio.
La ciudad de la Esperanza podría ofrecer también a los acogidos cursos y talleres de formación para “ayudarles a encontrar un puesto de trabajo”.
Cómo colaborar Si dispone de un piso que puede ceder por un tiempo, dirígase a su párroco y ofrézcalo en la parroquia.

“Se puede colaborar con las familias refugiadas de muchas maneras”